Gente mágica, histórica y lectora. Episodio 2
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Plácido Garza DETONA Presentación del libro “Pinceladas históricas de Santiago, ayer y hoy II”
¿Les platico? ¡Arre!
El 3 de marzo de 2025 detoné para mis queridos lectores la presentación de un primer libro promovido por el Consejo de Historia y Cultura de Santiago, AC. y ayer, casi un mes después, atestiguamos la aparición de la segunda parte.
Gente mágica, histórica y lectora
https://www.arteculturaysociedad.com/2025/03/gente-magica-historica-y-lectora.html
En aquella ocasión, la presentación tuvo lugar en una librería de Santiago que se llamaba “La Mexicana”, que desapareció a los pocos días de ese evento.
No me pregunten qué giro de negocio se estableció en esa magnífica esquina porque haré llorar a los amantes de la lectura, que como dice mi admirada amiga Elena Poniatowska, está en vías de extinción, al menos en papel...
Al rescate de esa noble costumbre que muchos -no tantos- seguimos teniendo, salieron 12 autores ligados en su entraña con este pueblo mágico, que alberga ahora no solo a visitantes, sino a pobladores de todos lados, que cambiamos de casa y morada por motivos muy distintos.
Cito los siguientes botones de muestra:
1.-
- Hace poco me tocó ver a una persona arrastrando a duras penas una maleta por la calle Benito Juárez (Colonia Los Rodríguez, en Los Cavazos), plagada de pozos, baches y charcos, producto del bacheo que sirve más a los contratistas que se mochan, que a quienes transitamos por estas calles de Dios.
- Le ofrecí llevarlo hacia donde se dirigía y en el trayecto me platicó que llegó a Santiago desde Tampico, su ciudad natal, en busca de trabajo.
- Y lo encontró, en una empresa de seguridad que le ofreció apenas lo suficiente para sobrevivir.
- Vive y duerme en la caseta de una colonia privada porque el cuarto más barato que rentan por la zona vale $900 mensuales, y con lo que le pagan, no le alcanza; el caso es que desde hace casi un año es un santiaguense más, como lo son también, veracruzanos, oaxaqueños, tabasqueños, chiapanecos e incluso centroamericanos que viven en Santiago porque aquí encontraron el trabajo que se les niega en sus lugares de origen.
- Esta es una de las facetas de este pueblo mágico.
2.-
- Otra son los negocios que en forma de tiendotas, como Soriana, se han instalado aquí; son fuentes de empleo, sí, pero con todos sus asegunes, porque como dije en otro de mis artículos, cada quien vela, nomás por su parcela. Vean por qué:
Cada quien vela nomás por su parcela
3.-
- Una faceta más son los sampetrinos que tienen en Santiago sus fincas, quintas y casas de fines de semana.
- Muchos de ellos han descubierto la tranquilidad que -todavía- se respira en este pueblo y desde al menos tres años para acá, ya viven en en estas tierras mágicas, rodeados de árboles, monte y el olor al “mar” apresado en la Presa de La Boca.
4.-
- At least, but no last, los santiaguenses de cepa, quienes heredaron apellidos, costumbres, tierras y otras propiedades de sus ancestros.
- Todos, sin excepción, pagan -pagamos, kimosabi- las derivaciones o consecuencias de esta transformación: El impuesto predial crece año con año sin piedad. El tráfico de la Carretera Nacional se vuelve cada vez más caótico. Los servicios públicos apenas se dan abasto y a veces ni eso. Las carreteras hacia las partes altas del municipio se deslavan y desmadran con el más mínimo aguacero, etc. etc. etc.
Pero ante esos avatares que trae aparejado el crecimiento de las ciudades -aún de los pueblos mágicos con denominación de origen, como es Santiago- todavía quedan pinceladas o brochazos de una historia que se preserva gracias a lo que 12 notables escritores hicieron con el libro que me ocupa narrarles en esta ocasión.
Leerlos es un boleto hacia el pasado, que nos conecta con el presente, con todos sus colores, sabores y olores; aromas, me corregiría Elenita.
Por eso, gracias, Eulogio Daniel Montalvo Alanís, José Luis Cavazos Guzmán, José Antonio Lastra Briones, Héctor Javier Barbosa Alanís, Oscar Tamez Rodríguez, Aldo Salazar Guerra, Ubaldo Rodríguez Flores, Agustín Serna Sánchez, Ilda Elizabeth Moreno Rojas, César Javier Valdez Eguía, Aidé Cavazos González y Eduardo Torres Alanís.
De historiador no tengo ni el nivel básico del diletante; por eso, les invito a esta orquesta de magia que nos regalan los autores de este libro.
Toda divulgación de la historia le da sentido y pertenencia a nuestras vidas.
- Descubrimos que los mecenas son “escaleras” que ayudan anónimamente.
- Sabemos que hay quienes se trepan a un ladrillo y se marean, con riesgo de caer en cualquier momento.
- Encontramos a otros que “fundando” chats de Santiago sin vivir aquí.
- Otros, que siendo ho-ho-ho-cosos burócratas de medio pelo y barriga plena, padecen apoplejías y “escriben” elegías, usurpando funciones de periodistas, historiadores y analistas.
- Unos más, activistas o ambientalistas de pacotilla que buscan hueso y roen pellejo.
Pues en medio de todo esto, brillan obras como las pinceladas históricas de Santiago, donde la magia está más en su gente que en esa denominación...
Cajón Desastre:
- Mañana, cambio completo de programa, sin faltar el Incomparable Iván y toda su Compañía, más la Irreverente de mi MaryGaby Kalifa Kaún de Garza y Gaza. Y quién sabe, a lo mejor se nos aparece ahora sí, por aquí, Sanjuana, a la que estamos esperando desde hace casi dos meses y nada que llega.
- Por lo pronto hoy, que pasen ustedes un plácido domingo