Gol de raza brava
España jugó más tiempo futbol de calidad sin goles. Tuvo más intentos agresivos y metió el gol del gane
Superporteros y superdefensas en ambos lados.
Los avances no se consuman. Las combinaciones se frustran por puntería equivocada en el último impacto.
La carrera de un jugador sigue el balón hacia la portería adversaria, y alguien lo choca y lo derriba. Es otro gol que no entra.
Parece que el partido final de triunfadores congrega a millares de espectadores que colman los graderíos. Sólo ven intentos fallidos una y otra vez.
GOL SOLITARIO DEL MUNDIAL
Por fin llega el gol de la victoria porque no habrá otro. Se anota en tiempo extra, concedido para superar el empate de ceros. Es de triunfo porque no entra otro antes del silbatazo que anuncie el tiempo terminado y se levante el clamor de la ovación.
España jugó más tiempo futbol de calidad sin goles. Tuvo más intentos agresivos y metió el gol del gane. No fue de famoso, sino de raza brava. Argentina exhibió a un Messi desperdiciado.
Muchos aficionados botanearon la tarde de domingo, en compañía de cuates o familiares, en sitios que invitaron al entretenimiento. El brindis ahora será ibérico, en copa con balón dorado. En la tierra del tango, pampa y gaucho habrá aplausos para un segundo lugar desangelado.
LLUVIAS DESHIDRATADAS
Allá lejos, en el centro y sur, caen aguacerazos y arremeten inundaciones. Acá los pataleos del Niño son con calcetines de llovizna leve, parecida al orballo de Compostela. Claro que hay días sorpresivos, con bulevares cubiertos de corrientes, arroyos con lagunas en calles, por alcantarillas obstruidas por basura.
Son lluvias deshidratadas porque todavía no se aprovecha ese lloriqueo lacrimoso del cielo norteño, por falta de represas bien situadas.
PLAZA DE ALMAS JUVENILES
La plaza de almas de la capital saltillense vibró con cristiana alegría juvenil carismática, venida de varias comunidades diocesanas de todos los rumbos del país. Luego llenaron el estadio con liturgia jubilosa y unciosa.
Son prolegómenos de los nueve días (del 28 de julio al 5 de agosto) que destina la ciudad de Saltillo a honrar a la imagen crucificada de Jesús, venerada en la Capilla del Sagrario Catedralicio. Es el 6 de agosto la fiesta grande.
TÉ CON FE
–¿Por qué tengo que superarme si el Padre Creador me ama como soy?
–Porque tu Padre Dios te ama como eres; pero te sueña siendo mejor.