Gritos serán domésticos en 2021

Opinión
/ 14 septiembre 2021
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Ya no en la plaza, sino en casa.

Ya no en vivo, sino en pantalla. Ya no en naranja –pues–, sino en rojo. El grito de septiembre capitalino 2021 será doméstico.

Y todo por Delta y por incremento de contagios que se han dado precisamente por deficiencia en la guarda de las medidas de seguridad.

Una de ellas es el no tener reuniones masivas en sitios cerrados y ahora también en plena intemperie.

Se tendrá en casa una bandera nacional y se gritarán los “vivas” para convivir después familiarmente y sin amigos invitados para que no crezca el número de participantes.

Se podrá preparar alguna refección del gran elenco de sabores mexicanos y no faltará el brindis para que la independencia se convierta, para todos algún día, en el disfrute de una libertad sin libertinajes.

Aún se sigue gritando: ¡viva México! Todavía no “¡vive México!

ELEMENTOS DESORBITADOS

Viento, agua, fuego y tierra.

Sí. El viento se exhibe en huracanes. El agua en inundaciones. El fuego en incendios y en temblores en la tierra. Respirar, beber, calentar y germinar son los verbos pacíficos y civilizados, son saludables y no contienen ningún peligro.

Pero los huracanes e inundaciones han denunciado, con derrumbes y defunciones, los asentamientos inhumanos en terrenos minados por bombas de tiempo de inseguridad agresiva, a un paso de los núcleos poblacionales.

Lo más barato va resultando lo más expuesto a derrumbes e inundaciones de aguas negras. Hay zozobra anual antes de todos los inviernos. Ríos y lomeríos hacen que los terrenos se vuelvan inadaptados para edificar viviendas. Tarde o temprano o en tiempo ya esperado, aumentará el peligro. Humanizar los asentamientos, no permitir la invasión de zonas de riesgo es la verdadera solución, no una movilización recalcitrante de reparaciones y sustituciones repetitivas.

LIBERACIÓN DE ENCARCELADOS

Está soplando ese aire en estas latitudes continentales. Ya el arzobispo de Boston pide en entrevista al presidente de Cuba que libere a los presos por participación en las protestas pacíficas del pasado mes de julio.

Y acá ha declarado el poder ejecutivo que está próximo el indulto para los prisioneros que llevan muchísimos años sin sentencia, para los que están enfermos, los que tienen edad avanzada y aquellos que se ha demostrado que fueron torturados. Es exigencia de elemental justicia su urgente liberación.

UNA REVERSA PREVISTA

Padres de familia, ante el incremento de contagios ya reclaman la vuelta a las clases en línea. Todos sabían que se enfrentaba un riesgo y al ver los casos que se han dado, piensan que ya no deben exponer a sus hijos. Confinarlos hasta un notable descenso en los índices estadísticos sanitarios les parece una medida conveniente de prudencia para que los alumnos no queden sin salud y sin aprovechamiento. Las decisiones siguen siendo libres.

La capacidad humana de adaptación es muy amplia. Cuando una situación parece desventajosa y duradera, se va afrontando cada vez con nuevos y mejores recursos. Algunos padres de familia insisten en recomendaciones a sus hijos y, ante una posible próxima vacunación de menores, prefieren no suspender su asistencia a las aulas, sin pensar que sea imprudente su opción. Ambas actitudes son respetables...