‘Jikuri’ y los tarahumaras en el cine mexicano

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Opinión
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Le tomó años al cine nacional, desde sus primeras “vistas” filmadas hace justo 130 años en la capital del país, no sólo descentralizar sus temas sino tener como protagonista a una comunidad indígena mexicana.

Y es que aunque “El Indio” Fernández era, según sus propias palabras, hijo de una india kikapú, el indígena Zirahuén que interpretó en “Janitzio” (Carlos Navarro, 1935) fue difícilmente una representación fidedigna de la comunidad a la que pertenecía, localizada en el corazón del estado de Michoacán. Tuvieron que pasar casi tres décadas para que entre los actores Pedro Armendáriz y Pedro Infante, interpretando a otros más cuestionables indios en “El indio” (Armando Vargas de la Maza, 1939) y “Tizoc” (Ismael Rodríguez, 1957), por ejemplo, el cine mexicano se enfocara, desde su título, a una sola comunidad indígena del país como la tarahumara.

Esto sucedió precisamente con “Tarahumara”, película de 1965 que bajo la dirección del cineasta de origen español Luis Alcoriza, además de cerrar la famosa “trilogía de las T” que incluyó la nominada al Oscar “Tlayucan” (1962) y “Tiburoneros” (1963), ambas protagonizadas por el actor coahuilense Julio Aldama, aunque también tuvo a un cuestionable indígena de esta comunidad interpretado curiosamente por uno de los hermanos en la vida real de “El Indio” Fernández, Jaime, nacido en Monterrey, por lo demás fue mucho más fidedigna al tema que muchas de las anteriores en el cine nacional al filmar en locaciones naturales de Barranca del Cobre, Chihuahua.

Con el paso de los años hubo un mayor acercamiento a la comunidad tarahumara de películas como “En el país de los pies ligeros” (Marcela Fernández Violante, 1982) al cortometraje de Netflix “Lorena, la de los pies ligeros” (Juan Carlos Rulfo, 2019) pero podemos asegurar, sin temor a equivocarnos, que no había habido hasta el estreno el pasado fin de semana del largometraje “Jikuri: Viaje al País de los Tarahumaras”, de Federico Cecchetti —a una década de haber ganado los Arieles a la Mejor Ópera Prima y Mejor Música Original del 2016 por su notable historia sobre un joven huichol con “El Sueño de Mara´akame”— una aproximación tan extraordinaria a los tarahumaras.

Lo que sucede es que, si bien en la reciente “Correr para vivir” (Gerardo Dorantes, 2024), la historia era protagonizada por dos hermanos rarámuri que son aspirantes a un maratón y ven truncados sus sueños al ser reclutados por el crimen organizado, “Jikuri” se asemeja más a un viaje literalmente astral en el que coinciden las vidas de un tarahumara llamado Rayénari (José Cruz Apachoachi) al ser asignado a atender nada menos que al poeta y dramaturgo francés creador del “teatro de la crueldad”, Antonin Artaud (Francois Négret), al querer saber en específico más sobre una deidad que bajo el nombre de Jikuri es considerada incluso por los tarahumaras como “de cuidado”.

Comentarios a: galindo.alfredo@gmail.com; Threads: Alfredo Galindo; X: @AlfredoGalindo

Productor, Director y Guinista de cine. Columnista del periódico Vanguardia desde 1995, escribe sobre música, cine y televisión. Combina la pasión de escribir con la creación cinematográfica.

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