La arepa y la tuna

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Opinión
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Las características de estos dos alimentos sirven como analogía para tomar nota de la relativa facilidad con la que Estados Unidos logró la extracción de Nicolás Maduro, y lo complicado que resultan operaciones similares en México

La arepa es un alimento tradicional y esencial en Venezuela, elaborada a base de harina de maíz en forma redonda y aplanada, se consume en cualquier momento del día, ya sea sola, con mantequilla, queso o cualquier guiso. La tuna es un fruto del nopal, arraigado en nuestra cultura, aparece en el escudo nacional; las hay blancas, amarillas, rojas y moradas, son ricas en agua, fibra, vitamina C, potasio, calcio y antioxidantes. Es deliciosa, pero tiene espinas y hay que saber comerla; la arepa, en cambio, es fácil de consumir.

Las características de estos dos alimentos sirven como analogía para tomar nota de la relativa facilidad con la que Estados Unidos logró la extracción de Nicolás Maduro, y lo complicado que resultan operaciones similares en México. Hay otro factor a considerar. Se trata de la relación entre la distancia del objetivo a eliminar o extraer respecto al territorio estadounidense; todo indica que mientras mayor sea la distancia, más fáciles son las operaciones encubiertas.

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Cuando fue abatido por las fuerzas especiales norteamericanas, Osama Bin Laden se encontraba en un refugio en una localidad de Pakistán, a 11 mil 415 kilómetros del centro de comando de las operaciones en mayo de 2011, con un presidente Obama siguiendo las acciones a control remoto, como si fuera un videojuego. En el caso de Maduro, 3 mil 400 kilómetros separan a Nueva York de Caracas, pero lo extrajeron rápidamente.

Por cierto, nos hemos quedado con la idea de que Estados Unidos cuenta con la CIA, la DEA, las Boinas Verdes y los Navy Seals; sin embargo, deben existir otras agencias u organismos ultrasecretos que tienen un papel importante. En contraste, Cuba se encuentra a tan solo 145 kilómetros del territorio estadounidense, y pese a su poderío, el imperio no ha logrado realizar operaciones exitosas ni de abatimiento ni de extracción de los principales líderes cubanos. Ganas no han faltado, pues hasta se intentó una invasión que fue un fracaso, pasando por varios planes para acabar con la vida de Fidel Castro, que parecían sacados de las películas de James Bond. Y llegamos al caso de México, a la deliciosa pero espinosa tuna. Con una frontera de más de 3 mil kilómetros, pero junto a su territorio, por ello los estadounidenses tienen que tejer fino.

Existen razones para hacerlo así. Hace varios años, al ser cuestionado un alto general del Pentágono sobre si en ese tiempo la Unión Soviética representaba la principal amenaza para ellos, el militar respondió en forma negativa, argumentando que podían enfrentar a los soviéticos con el equilibrio nuclear, pero que México era el principal riesgo, ya que no tenían forma de frenar la “marea café”.

Cuando el error de diciembre, en el invierno de 1994-1995, con Bill Clinton en la presidencia y ante la negativa de su Congreso, logró en enero de 1995 integrar un paquete de apoyo económico para México por 50 mil millones de dólares, al pronunciar las palabras mágicas: “Let’s do it”. El mandatario entendió que no podían darse el lujo de que la crisis económica-financiera se convirtiera en una desestabilización, con un flujo migratorio incontrolable.

Debido al buen manejo de Zedillo y su profesional equipo de economistas, pudimos pagar la ayuda prestada con tres años de anticipación. Actualmente somos 131 millones de mexicanos; imaginemos por un momento que, ante un descalabro económico y/o político de grandes magnitudes, de pronto el uno por ciento de la población —1.3 millones de gentes— decidiera emigrar al norte; no habría ni muros ni guardia fronteriza para contenerlos. Por lo anterior, es poco probable que Trump y el “Deep State” invadieran México con tropas, sin descartar que pudiesen implementar otra clase de acciones. Conclusión: la tuna es deliciosa, pero hay que saber comerla. ¿Habrá sorpresas en estos días, previos a las elecciones del 3 de noviembre?

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