La Ciudad de los Pulmones Oxidados

+ Seguir en Seguir en Google
Opinión
/ 27 febrero 2026

El gobierno juega a las escondidas. Emiten suspensiones temporales y multas millonarias que para estos monstruos industriales son simples propinas

”Aquí nadie se muda, ni se va, llegaron para quedarse, sin importar la desdicha.”

El sol en San Nicolás es un chiste de mal gusto. Disco pálido intentando atravesar la nata de plomo y ceniza entrando en los ojos, en los pulmones, en el alma.

Aquí, el aire no es un derecho, es castigo administrado por los señores del hierro y el cemento.

En la UANL, los estudiantes caminan como fantasmas en un campus exhalante de veneno. No es solo el estrés de los exámenes; es el asedio invisible de Ternium y Cemex, gigantes escupiendo partículas de hierro y polvos de acerías cayendo como nieve negra sobre las facultades de Ingeniería y Leyes.

Recientemente, el grito de alerta ha subido de tono: investigaciones confirman que Ternium “envenena” a miles de alumnos con niveles de plomo superando cualquier norma de decencia humana.

El Coctel Tóxico de San Nicolás

Pero el verdadero corazón de la tiniebla late en Zinc Nacional. Ahí, en la colonia Lomas del Roble, se cocina un “coctel tóxico” de plomo, cadmio y arsénico. La empresa recibe los residuos que en Estados Unidos son basura peligrosa y aquí, en el patio trasero de Monterrey, se procesan bajo el cielo abierto.

El resultado no es progreso, es condena. Los niños de las escuelas primarias aledañas, como la Lázaro Cárdenas, juegan en patios donde el polvo que respiran es puro veneno.

Taras Mentales y el Silencio de los Inocentes

La enfermedad en este Monterrey no siempre es una tos seca o una mancha en el pulmón. A veces es el silencio de una mente apagandose. El saturnismo, el envenenamiento por plomo, es un ladrón silencioso provocador de daño cerebral severo y problemas cognitivos, especialmente en los más jóvenes. Es la “tara mental” impuesta por la industria: estudiantes con el coeficiente intelectual mermado por la ambición de unos cuantos. La muerte aquí no llega con estruendo, llega con un diagnóstico de cáncer propagado por las colonias Cuauhtémoc, Anáhuac y del Prado como una mancha de aceite.

Justicia de Papel

El gobierno juega a las escondidas. Emiten suspensiones temporales y multas millonarias que para estos monstruos industriales son simples propinas. Se habla de reubicar a Zinc Nacional, pero mientras los planes se discuten en oficinas con aire filtrado, la gente en la calle sigue mascando el arsénico que baja del cerro del Topo chico con cada lluvia.

Los estudiantes de la “Uni” y los vecinos de San Nicolás son los extras desechables de una película de gángsters donde el villano es el humo y el héroe no ha llegado. Aquí nadie se va, porque el veneno ya es parte del código postal.

Morelense de cepa Regiomontana. LCC con especialidad periodismo (UANL). Doctor en Artes y Humanidades (I.C.A.H.M.). Tránsfuga de la mesa de redacción en diferentes periódicos como El Diario de Monterrey, Tribuna de Monterrey, y del grupo Reforma en el matutino Metro y vespertino El Sol. Escort de rockeros, cumbiamberos, vallenatos y aprendices al mundo de la farándula. Asiste o asistía regularmente a conciertos, salas de baile, lupanares, premieres, partidos de fútbol y hasta al culto dominical. Le teme al cosmos, al SAT, a la vejez y a la escasez de bebidas etílicas. Practica con regularidad el ghosting. Autor de varios libros de crónica como Hemisferio de las Estaciones, Crónicas Perdidas, Montehell, Turista del Apocalipsis, Monterrey Pop, Prêt-à-porter: crónicas a la medida y Perros ladrando a la luna en Monterrey

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM