La expresión libre en la mira
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La libre circulación de la mentira, la falsedad, la calumnia, la difamación y el falso testimonio no es libertad, sino libertinaje
“No puedes publicar esa noticia”.
“No debes usar esos términos”. “Eso es información reservada”. “Eso es contra la decencia y las buenas costumbres”. “Esa es publicación mordaz, inmoral e incita a practicar lo ilícito”. “No se vale difamar ni calumniar sin presentar evidencias”.
Habría primero que ponerse de acuerdo acerca de qué es lo expresable y cuándo. Y hasta dónde la expresión puede ser libre.
LOS LÍMITES OBVIOS
Tanto a lo expresable como a la libertad se les imponen límites obvios. Se hace lo mismo con el libre tránsito vehicular. Tiene límites de ir por el lado izquierdo o derecho, límite de velocidad y de pausas alternativas. “Puedes ir a donde quieras, pero no sin observar esos límites”.
Así también: hable usted o escriba lo que quiera siempre que su libertad sea responsable, observante de limitaciones que defienden el bien común. No insultar, no acusar sin pruebas, no mentir desinformando, respetar privacidades.
SANA AUTOCENSURA DE MEDIOS
La ley, en este país, obliga a las fuentes informativas a publicar su programa de ética y a tener una persona que pueda atender quejas de lectores de periódicos, radioescuchas, televidentes o receptores en redes sociales que se sientan afectados.
La autoridad exigirá estos requisitos y son los medios quienes harán su autocensura saludable y observante.
La libre circulación de la mentira, la falsedad, la calumnia, la difamación y el falso testimonio no es libertad, sino libertinaje.
La prensa se convierte en barato folletín de desahogos chismográficos; la radio suena a verborrea ridiculizadora de mal gusto.
La televisión se contamina de estulticia artificial, que es reverso de inteligencia, con la confusión de presentar lo ficticio como realidad.
Hasta la tira cómica se vuelve colección de adefesios sin ingenio y con insulsa y fallida picardía.
Se rompen lanzas en defensa de la “libertad de expresión” y lo que se defiende es eso que llamaban “chayote”, el cual es sólo un tipo de pésimo soborno que compra expositores para desinformar y desprestigiar.
TÉ CON FE
– ¿Por que se hundió Pedro en el mar cuando Jesús le dijo: “Ven”?
– Porque dejó de ver su rostro y vio abajo olas encrespadas y sintió miedo con el viento fuerte. Lo salva el Hijo de Dios tomándolo del brazo.