La gran mentira de AMLO que inventó un fraude

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

Se trata de una afirmación repetida una y otra vez, venga o no al caso, literalmente hasta el cansancio, sin haberse probado jamás. Es la mentira del siglo

El expresidente Felipe Calderón participó en el Foro América Libre 2026: Unidos por la Democracia, celebrado en la Ciudad de México el 30 de septiembre. En su intervención, además de hacer referencia a otros países del continente que registran altos déficits de democracia (como Cuba, Venezuela y Nicaragua), hizo mención al caso de México. Calderón dijo que se observa aquí una clara regresión al sistema de la dictadura perfecta, denunciado por Mario Vargas Llosa cuatro décadas atrás.

En la conferencia mañanera de ese mismo día, se le preguntó a la presidenta Claudia Sheinbaum su opinión sobre la ponencia que más tarde daría Calderón. Queriendo ser irónica, respondió: “Si habla de democracia, no’mbre (sic), sería una joya. El espurio de Calderón hablando de democracia”.

https://vanguardia.com.mx/opinion/las-amenazas-al-gobierno-de-mexico-y-la-caja-de-palomitas-LA23899525

Lo que Sheinbaum quiso decir sin mencionarlo de manera directa, al llamar “espurio” a Calderón, fue que las elecciones de 2006, en las que este resultó electo presidente de la República, fueron fraudulentas. Se trata de una afirmación repetida una y otra vez, venga o no al caso, literalmente hasta el cansancio, sin haberse probado jamás. Es la mentira del siglo.

En uno de los números de la revista “Justicia Electoral”, órgano del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, se incluyó en detalle la bibliografía que sobre las elecciones presidenciales de 2006 se había publicado. Resultó que hace años eran ya numerosísimos los estudios, ensayos, artículos académicos y libros –muchos– sobre el tema, por lo que se trata de los comicios mexicanos más investigados en la historia del país. Y no se sabe de un solo estudio que haya probado, con rigor y contundencia, que dichas elecciones hubieran sido robadas en perjuicio de López Obrador.

Sobre el punto, en la revista Nexos del pasado septiembre, el historiador Héctor Aguilar Camín publicó (pp. 30-46) un extenso artículo que tituló: “2 de julio, 2006. Crónica de un fraude inventado”. Del contenido de este ensayo, uno más que se acumula a la muy robusta bibliografía sobre el tema, se presenta a continuación una información clave procedente del bando obradorista y el valioso testimonio personal de un fiel seguidor de AMLO, que echan por tierra el mito del fraude.

La información que desmiente el fraude. Cuando las casillas cerraron aquel 2 de julio de 2006, de inmediato se observó que la elección venía muy cerrada. No era fácil saber qué candidato se encaminaba hacia la victoria. Tan empatados estaban los resultados según se iban conociendo las cifras, que el presidente del (entonces) IFE, Luis Carlos Ugalde, no se animó a dar a conocer los datos del Conteo Rápido en la conferencia televisada a todo el país, que ofreció a las 11:00 de la noche.

Lo anterior, a pesar de que el acuerdo tomado por el propio Consejo General del IFE –que él presidía– había sido no anunciar ganador si la diferencia entre los dos candidatos punteros era inferior a 0.6 por ciento, como en efecto ocurrió, pero que sí se informaran los datos numéricos conocidos.

Pues bien, el equipo de AMLO, que contrató un par de casas encuestadoras, conoció desde muy temprano la mañana del lunes 3 de julio los resultados de ambas encuestas de salida. López Obrador perdía en las dos. En la de Parametría, de Francisco Abundis, iba abajo 35.6 contra 35.2; y en la de Covarrubias y Asociados, 37.2 contra 35.9 (Nexos de septiembre de 2026, pág. 44).

A pesar de conocer tal información, AMLO fue a decir al programa matutino de televisión de Carlos Loret de Mola que las encuestas de ambas firmas, así como también la levantada por el Instituto de Mercadotecnia y Opinión, de la Universidad de Guadalajara, reconocían ventaja a su favor. Por esta razón, a pesar del acuerdo al que se habían comprometido los candidatos de no salir a proclamarse ganadores, él lo hizo. Como dato adicional, dicho Instituto no había dado a conocer sus cifras cuando AMLO indebidamente invocó que esta encuesta de salida también le daba ventaja, lo cual era falso.

https://vanguardia.com.mx/noticias/mexico/amlo-pone-fecha-a-su-retiro-politico-solo-regresaria-si-mexico-enfrenta-una-crisis-extrema-BO23964036

El testimonio de Chemita. Aguilar Camín escribe que su “amigo de toda la vida, José María Pérez Gay”, Chemita, que se había “vuelto asesor íntimo y partidario ciego de López Obrador”, cuando la noche misma de la elección le preguntó cómo iban las cosas, le respondió: “Perdimos, nos llevó la chingada. No vimos venir el voto encabronado y decepcionado de la clase media” (ob. cit., pág. 30). Comentario similar le hizo a su propio hermano, Rafael Pérez Gay, según este mismo ha dado a conocer, al confiar que aquella noche fatídica AMLO le dijo a su hermano José María: “Perdimos, Chemita. No vimos venir el voto de la clase media” (op. cit., pág. 41).

No puede ser que un país como el nuestro acepte que prevalezca una mentira de tal tamaño: la de un fraude que no hubo y jamás fue probado en esa elección presidencial. Es necesario desmentirla cada vez que se mencione e impedir que las futuras generaciones la acepten como una verdad histórica, porque esta perversión no tendría nombre.

Juan Antonio García Villa es un político mexicano, miembro del Partido Acción Nacional (PAN), ha sido diputado federal y senador.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM