Las amenazas al gobierno de México y la caja de palomitas
COMPARTIR
No es posible continuar con la ligereza y frivolidad hasta ahora demostradas
El martes 22 de septiembre, con motivo de la apertura de la sesión general de la Asamblea de la ONU correspondiente al periodo 2026-2027, la número 81 de su historia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronunció un discurso que debió haber causado un impacto demoledor no solamente en nuestro país, sino también en el resto del mundo.
La referencia hecha por Trump a México fue particularmente dura. Sin embargo, cabe aclarar que en sentido estricto no fue al país como tal al que el presidente estadounidense se refirió, sino al gobierno mexicano, que es diferente. Aunque es cierto que la propaganda oficialista deliberadamente introduce confusión, al hacer creer que es a la nación a la que se agrede con semejantes declaraciones. Pero no es así.
Dijo Trump: “México es el epicentro de la violencia de los cárteles. Lamentablemente, es inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera de 3 mil 200 kilómetros con un territorio controlado por los cárteles enemigos. Por lo tanto, México (en implícita alusión al gobierno) debe recuperar el control de su territorio de manos de los enemigos de la humanidad”.
Hace poco más de tres meses, un periodista de investigación del equipo de Ciro Gómez Leyva realizó un meticuloso rastreo de declaraciones, órdenes ejecutivas y reportes institucionales con el mismo tenor de lo declarado por Trump ante la ONU; encontró que, sólo en el periodo del 13 de marzo de 2025 al 18 de junio del presente año, se habían registrado nada menos que 27 declaraciones en esa misma dirección.
Las fuentes de esas declaraciones fueron las siguientes: 8 pronunciadas directamente por Trump, 8 encontradas en documentos y reportes institucionales, 4 correspondían al secretario de Estado, Marco Rubio, y 2 al vicepresidente J. D. Vance. Además, se registró una declaración por cada uno de los siguientes personajes: Pete Hegseth (secretario de Guerra), Tom Homan, Ronald Johnson (embajador en México), Gregory Guillot y Karoline Leavitt-Stephen Miller. Suman: 27.
Lo ocurrido en los últimos cuatro meses no registra a la fecha cambio alguno con respecto a lo señalado por el referido periodista, autor del recuento mencionado. Los días pasan y el gobierno mexicano continúa como si nada estuviera pasando.
Ha llegado al extremo no sólo de incumplir con el tratado de extradición suscrito con EU, el cual dispone la detención con fines de extradición de posibles delincuentes, en el entendido de que las pruebas se presentarán a más tardar 30 días después de efectuado el arresto. Sin embargo, alterando los términos de dicho acuerdo, el gobierno exige las probanzas por anticipado cuando se trata de políticos. En contraste, esto no ocurre si son personajes ajenos, aunque sí probablemente cómplices, a los que de inmediato se extrae del territorio nacional para ser llevados al país del norte sin el cumplimiento de formalidad jurídica alguna. Así, suman casi un centenar de personas.
Pues bien, el hecho es que van hasta ahora no uno ni dos, sino decenas de señalamientos en el mencionado tono amenazante, que ya deben preocupar. El más grave, sin duda, es el hecho por Trump ante la Asamblea General de la ONU en presencia de más de un centenar de jefes de Estado.
Cosa de recordar, además, entre los más recientes, lo dicho –en tono de advertencia– por el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson: “Apoyar a los narcoterroristas tiene consecuencias”.
¿Cómo y cuándo se verán tales consecuencias? Tenemos al menos una pista: la expresada de manera jocosa por el subsecretario de Estado, Christopher Landau, quien el pasado 14 de agosto –al comentar la posible reacción ante la grotescamente pueril carta dirigida a Donald Trump por Andy López Beltrán con motivo de la revocación de su visa–, publicó: “¿Están disfrutando el espectáculo? Rellenen su caja de palomitas... (porque) disfrutarán la siguiente parte”. Sencillamente, no es posible continuar con la ligereza y frivolidad hasta ahora demostradas.