La industria de cine en México que no es

Opinión
/ 14 mayo 2025

A fines del mes de abril una plataforma de cineastas emergentes llamada “Filmadores” compartió una aseveración que condujo a un debate relacionado a la industria del cine en México.

Esta aseveración señalaba que “ ... en México no tenemos una industria cinematográfica: tenemos una escena del cine mexicano donde son los mismos haciendo lo mismo. Unos con más dinero que otros”.

Ese pronunciamiento coincidió con la entrevista que en la columna pasada comenté que sostuve con Edgar Nito, director de uno de los recientes estrenos en salas de cine de México, “Un cuento de pescadores”, y al cuestionarlo sobre esto me dijo que entendía esa inquietud en quien lo haya escrito porque él estuvo ahí, y si bien cuando él empezaba en el género del terror ya había cineastas mexicanos con películas exitosas en la cartelera nacional como Rigoberto Castañeda (“Kilómetro 31”) en la actualidad él es uno de los afortunados en poder tener una película de este género proyectada en la pantalla grande y es apenas su segundo largometraje después de su ópera prima “Huachicolero” (2019).

La reciente noticia sobre los aranceles que pretende poner el presidente Donald Trump a películas norteamericanas que no se produzcan en Estados Unidos volvió a poner el tema sobre la mesa, y quizás para dar la impresión de que en México esta “industria” se defiende con las mismas “uñas y dientes” con las que lo hace el mandatario gringo es que en “La mañanera del pueblo” del pasado viernes 9 la secretaria de Cultura, Claudia Curiel, declaró que “ ... después de 30 años, el gobierno destinará 268 millones de pesos para la renovación, a lo largo del sexenio, de los Estudios Churubusco, con el propósito de que queden ´como en la Época de Oro’ pero actualizados a la tecnología de hoy”.

Lo que la secretaria de Cultura no mencionó (o quizás no quiso “acordarse” según sea conveniente como ocurre en la actual administración federal), es que poco más de un mes antes, en “La mañanera del pueblo” del pasado 20 de febrero, Ted Sarandos, el CEO o “mero mero” de la plataforma de Netflix, anunció que iba a invertir 1,000 millones de dólares para producir series y películas en México durante los próximos cuatro años de los cuales 2 millones de dólares serían destinados a los Estudios Churubusco “para contribuir a la actualización de sus instalaciones”.

Aquí es donde surge esa “duda razonable” sobre si hay o no una industria de cine en México, porque si bien es cierto e innegable que hemos pasado de la producción de no más de 10 películas que se filmaban en 1995 a más de 200 producciones de la actualidad, habría qué ver quién o quiénes son los beneficiarios directos de esos apoyos de producción, distribución y exhibición (si las hay) del grueso de las películas que se producen en el país y que no solo lleven el sello de Cinépolis Distribución o Netflix, por mencionar a algunos “de los mismos”.

Comentarios a: galindo.alfredo@gmail.com; Threads: Alfredo Galindo; X: @AlfredoGalindo

Productor, Director y Guinista de cine. Columnista del periódico Vanguardia desde 1995, escribe sobre música, cine y televisión. Combina la pasión de escribir con la creación cinematográfica.

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