La magia no es nada sin el trabajo y el aprendizaje que toma la manifestación. No es suficiente pensar y desear
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Es un arte superior saber cómo movernos entre trámites, procesos, procedimientos y la vida en general. Hay momentos en que hay que mover y acelerar y otros en que hay que detenernos y dejar todo en paz un rato. Etapas de la vida en que hay que pasar por muchos cambios, burocracia, papelería y aprendizajes son cansados y confusos. El cansancio se vuelve físico, mental y emocional. No sé cuál pesa más, aunque sospecho que no es el físico. Conforme avanza la situación vamos aprendiendo cosas que ni sabíamos que necesitaríamos dominar, o cuando menos sobrevivir una vez en la vida. El aprendizaje de habilidades que no queríamos lograr, termina por ser de mucha utilidad y nos ayuda a tomar pasos hacia lo que deseamos en la vida. Pocas veces sabemos lo que incluirá el camino a nuestros mejores momentos en la vida.
Hay personas que quieren vivir y ganar dinero sin trabajar, cuando menos no de la manera convencional. Para eso, me han dicho, hay que aprender sobre las finanzas y las inversiones. Y lo logran. Si es que se dedican a lo que requieren para hacerlo.
¿Tú qué quieres lograr? Piensa en algo sencillo para comenzar. Ahora imagina los pasos que tendrás que dar para llegar allí. Ayer escuché un reel de una bruja. Sí, de las que hacen magia. Ella hablaba de las intenciones y como nos atoramos a veces en decir que queremos algo, hacemos un “trabajo” para manifestar eso que queremos, y luego no tomamos los pasos necesarios para manifestarlo físicamente. Pero, Dona, ¿no se supone que para eso es la magia, para no tener que hacer más? Bueno, si quieres seguir intentando, adelante. Puedo decir con todo conocimiento que no funcionará. La magia es un poco como el escenario en una obra de teatro, la ambientación. La obra no existirá sin el trabajo de actores, escritores, directores. No es suficiente intencionar. No es suficiente querer. No es suficiente desear. No es suficiente soñar. Todo eso es inútil sin el trabajo que se requiere para manifestar. Pensar no es hacer. Y les puedo decir con muchísima certeza que ¡ese hacer es agotador!