Los colores de la bandera y la mexicanidad. Viva México

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Opinión
/ 16 septiembre 2022

Este fin de semana conmemoramos la Independencia de México. Conmemoramos la idea de ser mexicanas y mexicanos. Básicamente que Miguel Hidalgo no se aguantó las ganas (o quiso darle madruguete a los demás Libertadores) y tocó la campana para juntar a los feligreses a perseguir el sueño, la utopía de la libertad y la igualdad. Aún la seguimos persiguiendo.

La historia de la Independencia y la Revolución en México está plagada de mitos y hasta sucesos mágicos. Mucho de lo que aprendemos en la primaria o secundaria no pasó tal cual o se le agregan un par de cosas. ¿Por qué? Construir la identidad de un país no es cosa simple y es uno de los elementos más importantes cuando eres gobierno y estás interesado en permanecer en el poder.

Esto lo entendió muy bien José Vasconcelos, autor intelectual de gran parte de la historia que se cuenta de México hoy y por ende, de lo que entendemos hoy como país. Desde el mito de los Niños Héroes saltando al vacío para salvar la patria, hasta la Batalla de Puebla ganándole al gran ejército de Napoleón Bonaparte, hasta el enorme tirano de Porfirio Díaz que no se quería ir de la silla presidencial. Esto respondió justamente a la época política en la que el PRI se instaló en el poder y comenzó a institucionalizar la democracia, la llamada dictadura perfecta por Vargas Llosa; en donde un grupo élite mantuvo el control político, social y económico del país por más de 7 décadas.

Todo esto para explicar lo que pasó en Nayarit esta semana, cuando el Gobernador pidió disculpas en Twitter por haberle cambiado los colores a la bandera al color de Morena. Por ahí dicen que vino desde la oficina de Imagen Pública de la Presidencia de la República la instrucción o sugerencia, pero debido al alboroto que se armó, salió a echarse la culpa el gobierno de Nayarit. Es bien sabido que el gobierno estatal y municipal.

Todos los países con historia de gobiernos autoritarios, autocráticos comienzan a modificar (paulatinamente) los símbolos patrios. Lo vimos desde Hitler en la Alemania nazi o Perón en Argentina, por mencionar algunos.

Para mí, esto no fue ningún error, simplemente fue un cálculo del riesgo para la Presidencia de la República rumbo al 2024 y la imagen que vayan a proponer. A pesar de todo, la aprobación de López Obrador sigue muy arriba y sigue siendo su presencia un factor importantísimo electoralmente para Morena. Sin embargo, si desean permanecer en el poder deben comenzar a buscar diferentes símbolos, historias, imágenes que les permitan comunicar (y hacer sentir) parte a sus seguidores. Para mí, se encuentran en ese proceso.

La historia de México y sus símbolos patrios son parte de nuestro ADN como mexicanas y mexicanos, es parte de la “mexicanidad” de la que tanto habla Vasconcelos en los libros y discursos. Estoy segura de que para cada uno de ustedes debe tener un significado diferente de lo que es México y qué los hace sentirse parte de este país, de su estado, de su ciudad, de su comunidad. Compartir historias es lo que nos hace parte de algo. No nos olvidemos de eso, durante las campañas del año que entra.

Hoy más que nunca. Viva México, viva sus tradiciones, viva su cultura. Viva sus mitos y realidades. Viva su mexicanidad. Viva sus Ciudadanos de Tiempo Completo.

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