MIRADOR 07/04/2022

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Opinión
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Los hombres que trabajamos la tierra vivimos con los ojos puestos en el cielo.

Salgo cada mañana de mi casa, y lo primero que instintivamente hago es volver la vista hacia arriba para ver si hay nubes, que son la esperanza de la lluvia.

Estas noches he mirado la luna en creciente. Y estoy desconsolado. La ancestral sabiduría del campo dice que si la jicarita que forman los cuernos de la luna está inclinada es que va a llover dentro del mes. En cambio si se halla horizontal eso significa que la jicarita retendrá su agua y la sequía seguirá. Y la blanca jicarita no muestra ahora inclinación. Está pareja. No derramará su agua.

Los sabios meteorólogos seguramente sonreirán al oír este modo de predecir la lluvia o falta de ella. Pero en lo que llevo de vida nunca he sabido que falle. Muy bien lo dijo Shakespeare: “Hay más cosas en los cielos y la tierra de las que jamás alcanzaron a soñar todas tus filosofías”.

¡Hasta mañana!...

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Escritor y Periodista mexicano nacido en Saltillo, Coahuila Su labor periodística se extiende a más de 150 diarios mexicanos, destacando Reforma, El Norte y Mural, donde publica sus columnas “Mirador”, “De política y cosas peores”.

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