Fue bautizado el 10 de noviembre de 1881, en la iglesia de Santiago Apóstol, de Málaga, quien al paso de los años sería el más afamado pintor de su tiempo
La vida del cristianismo es el amor. Divididos ahora los cristianos en innumerables grupos distintos, y aun hostiles entre sí, el amor no tiene sitio entre ellos
Lo que nos hace humanos es eso que en unos se presenta con claridad de fe y en otros apenas como vaguísima intuición: la idea de que no todo acaba con la muerte
Aquí nada se pierde. Llegan los colibríes en bandadas, y liban el sabrosísimo manjar. Yo miro el ir y venir de las abejas, veo los ires y venires del colibrí, y adivino en sus giros el ritmo de la vida
Amo esas oraciones –siguió diciendo Jean Cusset– porque las aprendí de gentes que creían y en las que creo yo. De vez en cuando las recito, y me saben a gloria