No hace mucho tiempo la Iglesia prohibía terminantemente la incineración de los cadáveres... Ahora muchas parroquias tienen una de sus principales fuentes de ingresos en la venta de nichos
Algún día morirá este señor. Todos los señores –y todas las señoras– mueren algún día. Nadie asistirá a su entierro. Días después llegarán a la casa unos sobrinos lejanos