Mirador 16/03/2026
Antes el clima era confiable, tanto que los meteorólogos acertaban casi siempre al hacer sus predicciones
El invierno se muestra reticente: no quiere irse.
Muy pronto llegará la primavera, y sin embargo se anuncia una onda fría que nos obligará otra vez a usar cobija gruesa y a vestir ropa de abrigo.
Antes el clima era confiable, tanto que los meteorólogos acertaban casi siempre al hacer sus predicciones. Dijo uno: “Ayer por fin cayó la lluvia que pronostiqué hace cuatro meses”.
Ahora, en cambio, la temperie se muestra voluble, caprichosa, errática, y hace quedar mal a los departamentos de meteorología aun en los países más avanzados. Desde luego, los pronosticadores tienen al cambio climático para culparlo de sus equivocaciones, pero la gente común no sabe si salir a la calle en manga corta o con abrigo; con paraguas o sin él.
Hace tiempo cayó una helada tardía en el Potrero, y acabó con las flores de los manzanos. Ante mi enojo y desconsuelo, me dijo don Abundio en tono de reproche:
–Licenciado: lo hace quien puede.
Es cierto. Igual con el clima. También lo hace quien puede.
¡Hasta mañana!...