Mirador 21/09/2026
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En la cocina de la antigua casa la tertulia tras la cena se alegra con la promesa de una siembra bonancible
Llueve una lluvia mansa en el Potrero.
Llueve Dios.
En la cocina de la antigua casa la tertulia tras la cena se alegra con la promesa de una siembra bonancible. Don Abundio relata una ocurrencia del padre de doña Rosa, su mujer.
–Fui a pedir la mano de ella, y su papá me dijo:
–Sólo te la daré si te la llevas toda, no nada más la mano. Pa’ qué queremos nosotros lo demás.
Reímos todos, menos doña Rosa. Masculla con enojo:
–Viejo hablador.
Don Abundio figura con índice y pulgar el signo de la cruz, se lo lleva a los labios y jura:
–Por ésta.
¡Hasta mañana!...