Mirador 31/10/2026
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La razón es cosa del cerebro
La fe es cosa del corazón.
La gente común prefiere el corazón al cerebro. Muchos hay que a la persona a quien quieren le dicen “corazón mío”. De nadie se ha sabido que a la persona amada le diga “cerebro mío”.
De la fe surgen certidumbres; de la razón derivan dudas. Hay quienes dicen que la duda es más creativa que la certidumbre. El que duda busca. El que se instala en la certidumbre piensa que encontró ya, y que no necesita buscar más.
Los predicadores no admiten la duda. Proponen el dogma como verdad absoluta de la cual no se debe dudar. Bienaventurados ellos, que encontraron ya. El resto de la humanidad sigue buscando.
Mientras la fe descansa en sus seguridades, la razón sigue buscando. De su búsqueda saldrá la respuesta a muchas preguntas del hombre, lo mismo que la solución a muchos de los problemas que lo agobian.
La fe es un don que mira principalmente al más allá. La ciencia, más modesta, se ocupa del acá.
Dudemos. La duda es una puerta a la verdad.
¡Hasta mañana!...