La magia existe
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Cuando un lugar es capaz de envolverte en su magia por el trato cercano de sus pobladores, que mueven tu alma para penetrar en lo profundo de su territorio, costumbres, música y gastronomía: ese lugar empieza a formar parte de ti.
Escuchar las voces alegres de una comunidad trabajando en conjunto para recibir invitados, y observar la manera rítmica y ordenada en que desarrollan los preparativos, es una experiencia que pocas veces se puede vivir.
En el Pueblo Mágico de Bustamante la magia ha existido desde siempre; eso se clarifica cuando se viven sus grandes eventos. El primero en el calendario de este año es el Carnaval de San Miguel de Bustamante.
El sábado 23 y domingo 24, miles de personas de la región, entre ellos invitados de Tlaxcala y Coahuila, se volcaron en el pueblo para impregnarse de su alegría. En pocos pueblos de Latino América los pobladores salen a las calles a danzar y a cantar sin ningún tipo de pudor.
Los bustamantenses son de naturaleza disruptiva y hacen lo que no se atreven hacer los pueblos vecinos de toda la región, sus tareas colectivas o de tequio las realizan con mucho gusto y eso se nota.
La Banda de Música del Estado inició su audición a las 3 de la tarde frente a la Plaza de Armas, luego un breve acto protocolario de inauguración en los que participó el alcalde anfitrión y las alcaldesas de los pueblos mágicos hermanos de Tlaxco, Tlaxcala y Cuatro Ciénegas, Coahuila.
El desfile del Carnaval entró al Centro Histórico por la calle Hidalgo. Más de mil niños, adolescentes, jóvenes y adultos (incluyendo mayores), fueron pasando en sus camadas y comparsas con vestuarios multicolores. La gracia de los niños deslumbró, pero también la danza porfiriana de mujeres mayores.
Ocho “Monos de Calenda”, muy al estilo oaxaqueño, se fueron sembrando en el desfile, uno de los monos representando a Yalitza Aparicio. El origen de la población de Bustamante es indígena; tlaxcalteca por una parte, alazapa, por la otra y aunque ahora la población es mestiza, tienen el conocimiento de sus raíces ancestrales.
Los asistentes nos entusiasmamos cuando se presentaron los danzantes de “El Carnaval de Tizatlán”, de los “Los San Migueles”, y las bellas bailarinas de “Las Lloronas”. Cuando aparecieron Los Huehues de Tlaxcala, integrados por 50 personas entre músicos y danzantes los asistentes se volcaron en aplausos. La presencia de esta camada de San Juan Totolac fue una gentileza de la ciudad hermana de Tlaxcala.
Participaron artistas circenses, (malabaristas, zanqueros), una batucada a la que sumaron muchos jóvenes de la región porque el Carnaval fue un evento regional ya que participaron carros alegóricos y contingentes de los municipios nuevoleoneses de Salinas Victoria, Lampazos, Sabinas Hidalgo y Villaldama. También hubo un carro alegórico de Cuatro Ciénegas, Coahuila.
La magia cuando la tiene un pueblo debe compartirse y para el caso de la de Bustamante existe un gran interés en que los pueblos vecinos desarrollen proyectos de turismo sustentable, porque sus actividades permiten la mejor redistribución del ingreso en comunidades emergentes.
Que alegría poder comprender la vida lenta, pero riquísima de los pueblos como Bustamante.