Mirador 22/11/19

+ Seguir en Seguir en Google
Politicón
/ 22 noviembre 2019
true

Me habría gustado conocer a doña Luisa Paz de Luna.

Tenía nombre poético, pero era mujer de genio que hablaba cuando debía hablar y callaba a su prójimo –o a su prójima- cuando debía callar.

En cierta ocasión un orador sagrado –así eran llamados los predicadores- manifestó en su sermón que todos los que estaban en la iglesia en ese momento se iban a ir al infierno por sus pecados, incluidos los niños, que pagarían con el tormento eterno las culpas de sus padres.

-Sí –dijo en voz alta doña Luisa-. Y al primero que vamos a ver ahí es a usted.

Y así diciendo se levantó y salió del templo.

Todos la siguieron, de modo que el orador sagrado se quedó predicando a las paredes.

Me habría gustado conocer a doña Luisa Paz de Luna.

Era toda una mujer.

La verdad es que todas las mujeres son toda una mujer.

¡Hasta mañana!...

Escritor y Periodista mexicano nacido en Saltillo, Coahuila Su labor periodística se extiende a más de 150 diarios mexicanos, destacando Reforma, El Norte y Mural, donde publica sus columnas “Mirador”, “De política y cosas peores”.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM