Reciprocidades perniciosas

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Opinión
/ 30 enero 2026

Reciprocidad es corresponder y ser correspondido.

Reclama proporción, respuesta similar, dando y dando. Dar a otro una sopa de su propio chocolate. Golpe por golpe. Es Ley antigua del Talión, ojo por ojo, diente por diente y hasta vida por vida. Como me tratas te trataré. Lo que siembras cosechas. Si siembras vientos, cosecharás tempestades.

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FALSA JUSTICIA INJUSTA

Se practica como una forma de justicia. Se alega que se da a cada quien lo que le corresponde. Hasta en la naturaleza: hay lugares en que se suscita el eco. Si gritas te gritan. Si cantas te cantan.

Así se van levantando ahora las espirales de violencia creciente y ascendente. El tiroteo es la iracunda reciprocidad de las balas hirientes.

Bombardeo por bombardeo y misiles que van y vienen.

MORIR MATANDO

Cada agresor arriesga el ser destruido por su intención de destruir, de ser muerto por su intención de matar. Es eso que llaman guerra. No sabemos que, si la pedrada que lanzó Caín contra Abel hubiera causado solo una descalabrada, no hubiera tardado la puntería de Abel en dejar sangrando a su hermano.

HOMICIDIO SUICIDA EN CONVIVENCIA ASESINA

La soberbia y la ira descalifican la palabra, la comunicación, el diálogo que hace posible un acuerdo. Solo se vuelve a buscar la interlocución inteligente, dispuesta a ceder para algo conseguir, cuando ya hay una montaña de cadáveres.

Sigue así el canibalismo con tenedor, la “civilización” selvática, la reciprocidad perniciosa que deshumaniza, con homicidio suicida, una convivencia asesina de mutua extinción.

¿Se podrá llegar a no asumir lo que se condena, a no ser gobernado por impulsos, y a lograr victoria del bien que vence el mal para la paz, en lugar de contagiarse de él para aniquilarse?...

TÉ CON FE

-¿Por qué el pecado contra el Espíritu Santo nunca tiene perdón?

-Porque en sí mismo cierra la puerta para recibir perdón, al atribuir al mal lo que viene del Supremo Bien y al ver como bueno lo pésimo.

El autor de Claraboya, quien ha escrito para Vanguardia desde hace más de 25 años, intenta apegarse a la definición de esa palabra para tratar de ser una luz que se filtra en los asuntos diarios de la comunidad local, nacional y del mundo. Escrita por Luferni, que no es un seudónimo sino un acróstico, esta colaboración forma ya parte del sello y estilo de este medio de comunicación.

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