Rx: Un reel de lagartija sonriente comiendo bichos. Tome una dosis dos veces al día. Agrega un reel de un Quaker Parrot cantando “Bidi bidi bom bom” de ser necesario
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Acabo de ver un reel simpático. Me hizo recordar que últimamente me pesco haciendo algo que hacía mucho no hacía. ¿Qué? Sonreír y reírme de alguna imágen, suceso o comentario que se me hace simpático. Aparte, la risa o la sonrisa es espontánea y libre. ¿Qué vi? Una lagartija con babero frente a un plato donde una persona le puso insectos para que comiera. Sí, la lagartija se comió a los bichos vivitos, pero eso comen, ¿no? ¿Ya han visto las caras siempre sonrientes de las lagartijas? Bueno me hizo sonreír. Así como las ocurrencias de perros, gatos, aves y caballos, junto con las de un sinfín de seres humanos me sacan una risa suave y alegre. No me jacto de ser una persona alegre, aunque hay una persona especial para mí que así me describe. Tampoco me considero una persona amargada, a pesar de los comentarios sobre el famoso clip viral y mi rechazo a levantarme temprano. La alegría propia me sorprende a veces. Y se siente bien.
Sé y sabemos que la vida diaria nos aporta estímulos de todo tipo. Entonces pasamos de un estado de ánimo o tal vez emoción a otro en reacción a estos estímulos. No podemos evitar nuestras respuestas, pero sí podemos ir determinando qué hay que hacer con cada situación que se presenta. Si sé que reels de animales me hacen sonreír puedo procurarlos en ratitos. No para evitar lidiar con problemas que debo resolver y que no me alegran tanto, sino para descansar de lo que me preocupa y aligerar una parte de mi día. Ayer hablaba con una persona que trae muchos proyectos. Me comentaba como un consejero suyo le decía que respetara sus horarios. Que a una cierta hora cerrara el trabajo y se enfocara en otra cosa, que dejara dormir y respirar al proyecto. Pienso eso de los problemas. Hay que dejarlos respirar. ¿No les ha pasado que hasta en juegos de concentración al quitar la atención del juego un momento y volver a enfocar ves opciones que no habías percatado antes? Así como un día en el campo, un fin de semana en la playa, una salida de compras, comer fuera de casa o una lagartija sonriente pueden cambiar la manera en que vemos la vida y sus problemas, cuando menos por un rato.