Sin huevos, sin túneles y sin comida. El fracaso del trabajo en equipo y la construcción de comunidades

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Opinión
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He estado contemplando la dificultad que tenemos de trabajar en equipo y de hacer comunidad. Sé que un factor es la falta de confianza que surge de creer que yo puedo hacer las cosas mejor que los demás. Mi arrogancia y complejo de superioridad no me permiten trabajar en conjunto con otras personas. También existe otro factor, igualmente relacionado a la desconfianza. A veces pensamos que personas que son diferentes a nosotros (más ricos, más pobres, con más educación formal, de otras culturas, con puestos y posiciones que nosotros no tenemos, más intelectuales, más sensibles, más viejos o más jóvenes) tratarán de bloquear lo que nosotros pretendemos hacer, que no podremos establecer metas en común y que la expresión de nuestras metas jamás empatará. Entonces buscamos dirigir o seguir o guiar u obedecer, pero no contemplamos el establecer un trabajo en común, cada quien poniendo lo que tiene para ofrecer.

Hay quienes guardan sus objetivos y proyectos celosamente y no comparten ni las ideas ni el trabajo, con el riesgo de perder el enriquecimiento que pueden traer ojos que ven de manera distinta. Hay personas tan rígidas que no aceptan cambios, aún cuando la mayoría parece querer alguno. También existen personas que ponen a otros a trabajar y nombran los resultados como propios. Y hay individuos que prefieren hacer todo en un esfuerzo unilateral, guardando todo y haciendo todo, para luego quejarse del esfuerzo que implicó lograr lo que se logró, y declarando a gritos quejumbrosos que nadie les ayudó.

En un equipo cada individuo tiene sus talentos, recursos y alcances. Cada uno tiene la opción de aportar ciertas cosas, no todo. Si yo no pongo sobre la mesa mis opciones, si no me hago cargo de lo que yo hago mejor, el proyecto sufrirá y el equipo también. Si yo reniego porque me parece que mi parte en el trabajo no es tan importante como la parte de otros, al igual sufrirá el proyecto.

Un ejemplo excelente del trabajo en equipo es una colonia de hormigas. Cada uno hace lo suyo, tiene un rol. Colaboran todas para bien de la colonia. No todas ponen huevos. No todas cargan comida. No todas construyen túneles. Pero sin huevos, sin comida y sin túneles la colonia dejaría de existir.

Nacida en Detroit, MI el 25 de mayo de 1956. Residente de Saltillo desde 1974. Maestra y traductora por necesidad. Psicoterapeuta, empresaria, poeta, actriz y administradora de Foro Amapola porque la vida es dinámica. Madre de 4, abuela de 5. En 18 años de formación como psicoterapeuta ha hecho especialidades que incluyen terapia psico-corporal y Gestalt. Idealista insistente y ser humano en constante movimiento.

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