Llegan los "Güeros" a la Berlinale
COMPARTIR
La película se proyectó en la sección Panorama, la segunda más importante después de la competición oficial.
Berlín, Alemania.- La "road movie" mexicana en blanco y negro "Güeros", sobre la búsqueda de un músico que pudo haber salvado el rock nacional y el miedo que surge cuando no se tiene nada que hacer, busca acercar otro México al público internacional con su estreno mundial en la Berlinale.
La película se proyectó en la sección Panorama, la segunda más importante después de la competición oficial, e intenta quedarse con el premio a mejor ópera prima del festival.
El film del director mexicano Alonso Ruizpalacios supone un grato contraste con el cine de ese país latinoamericano que suele llegar al exterior o al Festival de Cine de Berlín, muy comprometido con la realidad política y social.
"Esa siempre fue la premisa. En broma lo llaman 'Mexplotation', es cuando se refleja sólo la miseria. Siempre quise hacer una película que fuera más una celebración de la vida, pero al mismo tiempo, un retrato de la ciudad (el D.F), aunque sin entrar en la visión más sórdida", explica a dpa Ruizpalacios. "México es muchas cosas. Es mucho más que los temas de la migración", agrega.
La película gira en torno al joven Tomás (interpretado por Sebastián Aguirre), su hermano Fede, conocido como "El Sombra" (Tenoch Huert) y su amigo Santos (Leonardo Ortizgris). Los tres emprenden la búsqueda de Epigmenio Cruz, un músico que escuchaba el padre de Tomás y Fede y "que hizo llorar a Bob Dylan", pero sobre todo, "que pudo haber salvado el rock nacional", según cuentan los protagonistas a lo largo de la cinta.
"La historia de la búsqueda del músico viene de la historia del propio Bob Dylan, del que soy muy fan", relata el director acerca de su ficción. "Cuando fue a Nueva York por primera vez lo hizo buscando a un cantante de música folk muy famoso llamado Woody Guthrie. Acudió a visitarlo en su lecho de muerte. Se encontraba casi olvidado en un hospital de Brooklyn".
"Esta idea la llevé de alguna manera a México. La idea de un músico mítico que pudo haber salvado el rock nacional", comenta. "Hay cosas padres (en México), pero para mí carecen de una entidad fuerte. No hay alguien que pudiera haber sido nuestro Bob Dylan".
Su primer largometraje se enmarca dentro de la huelga estudiantil de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en 1999 y que duró todo un año.
"La película tiene que ver mucho con ese miedo que surge cuando no tienes nada que hacer", indica sobre los tres protagonistas de la película, que ven pasar las horas sin hacer nada. "La huelga generó en los jóvenes de México lo que ellos mismos llamaban el síndrome del jubilado prematuro", explica acerca de un hecho sobre el que en su opinión nunca se habló mucho.
Para Ruizpalacios, el atractivo era saber "qué pasa con los que no están ni a favor ni en contra, con lo difícil que es comprometerte con una posición y sostenerla. Ese fue el punto de partida".
El otro punto de partida fue su deseo de hacer una "road movie" por la ciudad de México, "una ciudad inmensa que es muy difícil de conocer bien. Es como un país en sí mismo. Siempre pensé que merecía su propia 'road movie'".
Mientras, su decisión de hacerla en blanco y negro fue para tomar distancia creativa y destemporalizar la huelga. "Empezamos a ver la ciudad en blanco y negro y era como ver una nueva ciudad. Siempre relacionamos México con el cliché de que es una ciudad muy colorida".
Los personajes de la película se basan en amigos cercanos al director que compartieron este periodo de la historia. A través de ellos refleja la vida de las personas que estaban al margen de la huelga, "no en contra, sino que la cuestionaban y en ese cuestionar se les iba el tiempo".
Santos vive feliz sin hacer nada, a diferencia de "Sombra" que vive angustiado por ello. Mientras, Tomás, que acude a la ciudad enviado por su madre que ya no puede con él, no se separa ni un minuto de su cinta de Epigmenio Cruz y sólo tiene un único objetivo: encontrarlo.
"Para Santos no es un conflicto vivir sin hacer nada. Es un veleta. Vive el momento. Es un personaje peculiar en esta historia. Está presente, pero viendo de otra manera esa realidad. Él si vive la historia a color", comenta a dpa el actor Leonardo Ortizgris. "Siempre he admirado la gente que puede estar bien sin hacer nada", agrega el director. Esta inactividad contrasta con el activismo de Ana, a la que da vida la actriz Ilse Salas, y de la que está enamorado Fede.
De Berlín, la película viaja al festival de Tribeca. En México aún no está concretado en qué festival se va a estrenar, aunque según el productor Ramiro Ruiz, tienen la esperanza de que sea en Morelia. Mientras, el estreno comercial en México está previsto para principios del año próximo.
Por Almudena de Cabo/DPA