Diez mujeres mito y fantasía del cine erótico
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Rubias y morenas, dieron vida a personajes inolvidables como la Drusila de 'Calígula' y a Jeanne, de 'El último tango en París'.
La actriz Sylvia Kristel, estrella holandesa de la película erótica de los años 70 "Emmanuelle" , murió de cáncer este jueves. Tenía 60 años. Kristel saltó a la fama con la película del francés Just Jaeckin sobre las aventuras sexuales de un hombre y su hermosa y joven esposa en Tailandia.
El filme fue visto por más de 350 millones de personas alrededor del mundo y duró diez años en cartelera en París.
El filme inauguró un boom erótico en la cultura popular, sobre todo europea, que dejó a actrices encumbradas como verdaderos símbolos del "softcore":
Sylvia Kristel, la mirada transparente 
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Alta, delgada, de mirada casi transparente, Sylvia Kristel, rodó muchas otras películas, pero fue una sola, "Emmanuelle" , la que en los años setenta la convirtió en un mito erótico mundial.
Desde la gran pantalla, una joven Kristel de mirada entre inocente y pícara, pelo corto, sentada en un exótico sillón de mimbre y con un collar de perlas sobre sus senos desnudos, invitaba al espectador a los más ocultos placeres.
Después siguieron otros títulos, pero fue en 1973 cuando el cineasta francés Just Jaeckin le ofreció protagonizar el que fuera el gran papel de su vida, "Emmanuelle" , que le llevaría a la fama pero que, a la larga, devoró a la actriz y a la mujer.
Edwige Fenech, la maestra 
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Actriz de nacionalidad italiana, alcanzó la fama en el género giallo, versión de suspenso con tintes de terror en ese país.
Filmó más de 60 películas en donde encarnó lo mismo a heroínas que a villanas, todas ellas sensuales. Regaló no pocos encuadres en donde aparecía semidesnuda.
Se le recuerda especialmente por dos de sus filmes: "La bella Antonia, primero monja y después demonia" y "La Maestra/La enseñante".
Esta última generó el subgénero de "las maestras", en donde se explotaba esta vieja fantasía masculina.
Quentin Tarantino la invitó a participar en Hostal, como reconocimiento a su trayectoria en títulos de suspenso y horror.
El tango de María Schneider 
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Saltó a la fama en 1972 con "El último tango en París", de Bernardo Bertolucci. En la obra da vida a Jeanen, la pareja de Marlon Brando.
Poco después fue afectada por males psicológicos. En 1976 abandó su papel de Drusila en "Calígula", siendo reemplazada por Teresa Ann Savoy.
En 1977, sin embargo, apareció en otro de los filmes más recordados del género: "Ese oscuro objeto del deseo", del cineasta español Luis Buñuel.
Falleció el 2 de febrero de 2011.
Teresa Ann Savoy, la Drusila de Calígula 
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Nació en 1955, en Inglaterra. Después de vivir en una comuna hippie de Sicilia, posó para Playboy en 1976 y en otra publicación para caballeros llamada Playmen.
Apareció en Calígula, famoso filme de Tinto Brass, junto a Helen Mirren, Malcom McDowell y Peter O'Toole.
Linda Lovelace, garganta profunda 
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Lovelace no pertenece propiamente al género erótico, de hecho, representó una vuelta de tuerca en este tipo de filmes.
Si bien "Emanuelle" se convirtió en la película erótica más taquillera, "Garganta profunda", consiguió lo propio en el terreno de la pornografía. Fue vista por más de 350 millones de personas en el mundo y hasta la fecha es la cinta más taquillera del género.
En Hollywood avanzan planes para realizar una biografía de Lovelace, justo en el momento en que filmó "Garganta profunda", la historia de una mujer que tenía el clítoris ubicado en la garganta.
Los suspiros de Jane Birkin 
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Fue famosa como actriz, cantante y esposa del compositor francés Serge Gainsbourg. Aunque no tiene una filmografía amplia en el género erótico, causó conmoción con su desnudo en la película "Blow Up", de Michelangelo Antonioni.
En 1969 publicó la canción Je t'aime... moi non plus, donde grabó sus suspiros mientras tenía relaciones con Gainsburg.
Laura Antonelli, la tragedia 
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Esta italiana se convirtió en un sex symbol en la década de los setentas. Apareció semidesnuda y derrochando belleza en filmes como "Malizia" y "Me gusta mi cuñada".
Tras ser una de las mujeres más hermosas de Italia, engordó, tuvo una cirugía plástica que la desfiguró y se le acusó de posesión y tráfico de drogas en 1991.
Tras diez años de apelar la sentencia, finalmente ganó y se reconoció su inocencia, pero en 1996 fue internada en una institución psiquiátrica.
Barbara Bouchet, la secretaria 
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Alemana y rubia, Bouchet nació en la Alemania nazi de 1943. Interpretó papeles sensuales con batas transparentes y bikinis escandalosos en las películas "John Goldfarb", "Please Come Home", "In Harm's Way", "Agent of H.A.R.M.", "Angustia de Silencio", "La tarántula del vientre negro" y "La amiga de mi madre".
Pese a que se convirtió en un sex symbol en la comedia italiana, numerosos seguidores la recuerdan como Monypenny, la secretaria inocente y sexy a la vez de James Bond en Casino Royale. En esta película, a diferencia de sus éxitos italianos, Bouchet no mostró demasiada piel.
Gloria Guida, cara de niña 
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También italiana, inició su carrera como cantante e incluso participó en el Festival de San Remo.
En 1974 debutó con la comedia erótica "La colegiala se enamora", más tarde filmó "La colegiala seduce a los profesores", "Blue jeans", "Pecados de juventud" y "Mujer casada muy complaciente".
Posó y apareció desnuda en múltiples ocasiones.
Laura Gemser, la Emanuelle negra 
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En 1974 debuta con "El amor libre", en 1975 colabora en "Emanuelle 2: la antivirgen", donde tenía una escena de masaje con la protagonista, Sylvia Kristel.
Gemser volvió a participar en otras seis versiones de Emanuelle, como "La Emanuelle negra", dirigidas por Joe D'Amato.