Peinados de película que impusieron moda
COMPARTIR
En muchas películas románticas, las verdaderas estrellas han sido el estilismo y los peinados
México, D.F..- En términos generales, una película es recordada por la trama, los actores, las locaciones y además por la fotografía. También hay casos en los cuales el vestuario, el maquillaje y los peinados son los factores que las convierten en cintas memorables.
En la historia del cine existen peinados que marcaron época y aún son recordados por miles de mujeres. Los filmes románticos tienen varios ejemplos de peinados emblemáticos, desde los que lucieron Veronica Lake y Grace Kelly en los 40 y los 50, respectivamente, hasta el de Amanda Seyfried, en "Cartas a Julieta", que se proyectó este año.
Rubias y morenas para recordar
En 1941, Veronica Lake participó en la comedia romántica "Los viajes de Sullivan". En la película, Lake, quien también fue una famosa modelo pin-up, lució una rubia y larga cabellera, la cual enmarcaba su rostro con discretas ondas que caían sobre sus hombros. La parte alta del peinado, en cambio, era lacia. Este estilo lo usaron muchas de las divas del cine de esa época.
En 1955, Grace Kelly estelarizó "Atrapar al ladrón", película que marcó un hito, pues el peinado que ahí luce aún sigue siendo uno de los preferidos de las cintas románticas; además, en una de las locaciones conoció al príncipe Rainiero III de Mónaco, con quien se casó poco después.
Grace llevaba su cabello rubio recogido en un chongo muy suave, que dejaba algunas ondas más sueltas acariciando su cara, pero dejaba al descubierto la frente, y su largo y estilizado cuello.
Seis años más tarde, en 1961, Audrey Hepburn apareció en "Desayuno en Tiffany". La crítica de aquellos años comentó que era una película entrañable gracias a la cara de ángel de la actriz.
Esta película también fue un gran suceso en el campo de la moda y el glamour, pues todo el elegante vestuario de Audrey fue diseñado por Givenchy. El peinado, por otra parte, es con el que más se le identifica. Era un chongo alto -adornado con una pequeña tiara-, con un discreto flequillo arriba de las cejas; el cabello se remataba con luces claras. Durante muchos años, la actriz conservó este look fuera de la pantalla.
Apenas dos años más tarde, en 1963, otra gran producción llegó a la pantalla grande: "Cleopatra", protagonizada por Elizabeth Taylor. Fue una producción fastuosa que es, hasta hoy, la segunda película más cara en la historia del cine de Estados Unidos.
Para darle vida a la legendaria reina egipcia, Taylor usó más de 65 cambios de vestuario y peinó su cabello con decenas de pequeñas trenzas adornadas con accesorios dorados.
En 1964, la película "Ayer, hoy y mañana", del director Vittorio de Sica, mostró a una Sophia Loren sensual y felina, con el cabello largo, iluminado con mechas claras y con mucho volumen.
En cambio, en 1973, en "Nuestros años felices", Barbra Streisand le dio vida a Katie, una mujer inteligente y de altos ideales. El peinado tenía volumen, pero era mucho más corto y variostonos más claro que el de Loren y, además, dejaba completamente libre la frente, lo que aportaba ternura al personaje.
Modernas Dulcineas
¿Quién no recuerda al personaje Rose DeWitt Bukater, en "Titanic", personificado por la actriz inglesa Kate Winslet? Esta película se estrenó en 1997 y todavía muchos se emocionan con su romántica y trágica historia.
Kate le dio vida a una joven aristócrata de cabello largo, rojo y ensortijado, estilo que fue imitado por miles de mujeres en el mundo en esa época.
Ese mismo año se estrenó la comedia romántica "La boda de mi mejor amigo", protagonizada por otra pelirroja, Julia Roberts, en la que interpreta a una crítica de restaurantes de Nueva York, también de cabellera rizada pero, a diferencia de Kate, en un estilo mucho más fresco, natural y desenfadado.
Pasaron algunos años y otra dulce e inolvidable protagonista llegó a la pantalla grande: "Amélie" (2001), una de las más destacadas interpretaciones de la actriz francesa Audrey Tautou.
Todo en esta película era dulce, hasta el cabello negro de la protagonista, presentado en un estilo bob, muy corto, que dejaba prácticamente libre la frente y la nuca, para una imagen aniñada.
Hace seis años, en 2004, se estrenó la cinta "Diario de una pasión", estelarizada por Rachel McAdams.
La cinta, basada en la novela "El cuaderno de Noah", narra la historia de amor de dos adolescentes de distintas clases sociales en los años 40.
Para el personaje femenino se pensó en un peinado que reflejara su dulzura, por lo que se peinó de lado, con un fleco largo lateral (para mantener la frente despejada) y con las puntas rizadas. En algunas escenas, el look se remata con una flor blanca detrás de la oreja.
Este año se estrenó "Cartas a Julieta", con Amanda Seyfried. La imagen del personaje es muy fresca, pues el maquillaje tan sólo enfatiza sus rasgos, mientras que su cabello conserva su color rubio y mantiene una caída muy natural, con las puntas apenas ensortijadas.