Adopta Donatella Versace a 400 niños chinos
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Versace no se ha planteado la posibilidad de llevarse a alguno fuera del país siguiendo la estela de Madonna o Angelina Jolie.
Madrid, Espña.- "Pero ¿cómo me he podido olvidar de los anoraks? ¡qué tonta!". Nada más llegar al pueblo de San Jiang en la provincia china de Sichuan, Donatella Versace se lamentó de no haber pensado antes en el frío que iba a hacer en esas montañas. Los abrigos son para los 400 niños supervivientes del terremoto de mayo, que la estilista ha adoptado como primera contribución a la One Foundation, una ONG que trabaja en la zona para recuperarla después de la catástrofe. Durante los próximos tres años Donatella quiere hacerse cargo de 5.000 niños, a los que proporcionará un techo y una educación.
Pese a las dos horas de viaje en todoterreno por unos caminos casi intransitables y con su habitual look, incluidos los tacones de 15 centímetros, Donatella estuvo encantada de ver con sus propios ojos los primeros barracones, blancos y azules, que sirven para impartir clases, unos, y para dormir de lunes a viernes, otros. Los fines de semana los niños se irán con sus familias. La mayoría tienen padres aunque muchos han perdido a alguien y todos presentan serios traumas debido al horror vivido por el terremoto. Versace no se ha planteado la posibilidad de llevarse a alguno fuera del país siguiendo la estela de Madonna o Angelina Jolie. "No, ¿por qué? Éstos niños tienen profundas raíces aquí y pueden ser felices si les ayudamos. Siento que he adoptado a 400 niños. No los abandonaré jamás", dice.
La estilista llegó a San Jiang acompañada del actor Jet Li, una especie de Bruce Lee moderno, adorado en China, y dedicado en cuerpo y alma a la One Foundation después de perder a una hija en la catástrofe. Para recibirles, los pequeños habían preparado una gran fiesta en la que, como era de esperar, no faltó un desfile de moda con ropa confeccionada por ellos mismos. Hubo tiempo también para hablar con los psicólogos que se encargan de que todo vuelva a la normalidad. No es tarea fácil y aconsejan a los visitantes que no hablen con ellos sobre lo que pasó el día que la tierra tembló y asoló por completo la zona dejando 88.000 muertos y cinco millones de personas sin hogar.
Antes de despedirse, besos, autógrafos y la confirmación de que los 400 anoraks llegarán "lo antes posible". A este centro le seguirán otros y ahora, de manera inmediata. La firma aportará un millón de euros, gracias a la recogida de fondos procedentes de la venta de una camiseta, edición limitada, de una subasta benéfica celebrada en Pekín y a un porcentaje de las ventas en las 21 tiendas que Versace ha abierto en China.