Ariel Gutiérrez, cineasta saltillense, celebra selección de su película en el Festival Internacional de Morelia
La cinta ‘Toda un vida’, grabada en Saltillo, compite en la Sección de Largometraje Mexicano, donde también se encuentran filmes de Diego Luna, Joaquín del Paso, Fernanda Tovar, Nicolás Pereda y otros destacados directores del país
Tras años de constante trabajo y una filmación realizado enteramente en Saltillo, la película “Toda una vida” del saltillense Ariel Gutiérrez inició con el pie derecho su ruta de festivales al ser seleccionada para competir en el Festival Internacional de Cine de Morelia.
La cinta, que aborda un momento en la vida de un adolescente y que en palabras de su creador “sobre lo que significa crecer en el norte de México”, recibió distintos apoyos, tanto del gobierno como de otras instituciones, para llevarse a cabo y ahora formará parte de la Sección de Largometraje Mexicano en el encuentro cinematográfico que se realizará el próximo mes de octubre.
“Es como un emprender larguísimo, como esos que se emprendían en el siglo 16, en busca de lo desconocido”, compartió el director para VANGUARDIA, en referencia al largo proceso de realización de la película.
“Ha sufrido muchos cambios, la pandemia y ciertos procesos burocráticos que demoran la búsqueda de fondos cuando tienes una producción de esta envergadura”, agregó, “es curioso cómo va evolucionando, tienes una idea en la cabeza, haces un casting y la idea fija de tu personaje te sorprende, también con las escenas y el actor propone algo diferente. A veces hay escenas que pensabas imprescindibles y luego resulta que no. Es un aprendizaje constante. Creo que es importante siempre estar abierto a que no deje de ser un trabajo colectivo”.
Gutiérrez considera que la película es “íntima y muy personal”, dejando en claro que uno de los aspectos que más le enorgullecen de ella es que sea “honesta, personal y emotiva”, donde todos los miembros del equipo, al frente y detrás de cámaras, pusieron su corazón y compromiso.
“Al primer corte los directores tienen muchísima ansiedad, incluso el material del día a día a veces no lo quieres ni ver”, compartió sobre parte del proceso de filmación, “hay muchas sorpresas, buenas y malas, cosas que pensabas que estaban muy bien y cosas que tenías una visión fatalistas. Hay momentos de magia, cosas que se te olvidan durante el rodaje y luego al momento de revisar el material encuentras joyitas”.
Su participación en Morelia —la segunda después de ser seleccionado con el cortometraje “Los tiempos de Héctor”, que también lo llevó a Cannes— se encuentra en competencia junto a “6 meses en el edificio rosa con azul” de Bruno Santamaría, “La cazadora” de Suzanne Andrews Correa, “Ceniza en la boca” de Diego Luna, “Chicas tristes” de Fernanda Tovar, “Contra la naturaleza” de Axel Bertha, “Lo demás es ruido” de Nicolás Pereda, “Los días de Poncho” de Faustino Alanís, “El jardín que soñamos” de Joaquín del Paso, “Los nuevos” de Rodrigo Plá, “Nosotros” de Joaquín Ruano y “Salón de belleza” de Nathalia Acevedo.
La ruta de festivales continuará a nivel internacional durante los próximos meses o hasta donde el material los lleve. Posteriormente su objetivo es el estreno nacional en salas mexicanas, con indispensables funciones en Saltillo “para que toda la gente que se involucró de una u otra manera pueda ver el trabajo que realizaron”.
Al ser parte de la efervescencia en cuanto producción cinematográfica que se ha vivido en años recientes en Saltillo, Ariel concluye reflexionando que “es posible hacer cine en Saltillo y que las historias que hay aquí son igual de interesantes que las de cualquier lugar el mundo, no sentirse menos nunca, tenemos una cultura particular y estamos llenos de historias”.