Del piano a la ópera y de regreso: Alejandro Reyes-Valdés se reencuentra con el instrumento en recital
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Este viernes el reconocido director operístico y coach vocal vuelve a presentarse como pianista solista para el público saltillense en el Teatro de la Ciudad Fernando Soler
Hace 16 años la relación de Alejandro Reyes-Valdés con el piano dio un giro agridulce. Horas y horas de estudio y dedicación entregaron madurez técnica, pero las consecuencias en su cuerpo fueron graves y un padecimiento crónico lo alejó de su carrera como solista.
Esto le permitió relacionarse con el instrumento de otra manera, como una herramienta para acompañar a los cantantes coahuilenses que han integrado proyectos como el Estudio de Ópera de Coahuila “Armando Fuentes Aguirre”, el Coro Vox Amoris y ahora la Compañía de Ópera de Saltillo. Sin embargo, ahora está listo para volver a enfrentarse en solitario, junto al piano, a su público.
Este viernes 15 de mayo en el Teatro de la Ciudad Fernando Soler, el músico coahuilense presentará el recital de piano “Reencuentro” en punto de las 20:00 horas, un concierto donde volverá a interpretar algunas piezas de su repertorio más querido, así como un par de obras que el público no le ha escuchado.
“Desde inicios del año pasado, más o menos, me dije que era momento de entablar esa relación agridulce con el piano solo. Hace 16 años que ofrecí el último concierto como solista, y en estos años he reformulado mi manera de tocar, ya no es la misma, tuve que reinventarla”, compartió Reyes-Valdés para VANGUARDIA.
“Fue en la Ciudad de México y me dio mucho gusto ofrecer ese recital porque se trataba del cumpleaños 80 del señor Serrato, que es una institución de la música en la capital. Fui a tocar una ópera, un Don Pasquale, y los ensayos eran en su casa y ahí me escuchaba tocar. Como que le gusté como pianista y me invitó a hacer un recital a piano solo en su sala, que era a la vez su casa y sala de conciertos, y lo recuerdo con nostalgia y con cariño”, recordó sobre ese último concierto.
La pausa que llevó a este músico a dedicarse de lleno a la ópera tiene nombre: distonía focal. Se trata de un trastorno neurológico que provoca contracciones musculares involuntarias y que, en su caso, afectaron su trabajo al piano con la mano derecha. Este recital, que ya se presentó hace unos meses en Piedras Negras, Allende, Morelos, Nava y San Pedro de las Colonias, viene a dar cuenta de una nueva etapa y de otro tipo de convivencia con el instrumento.
“El piano como herramienta había sido mi trabajo, ahora vuelve a ser el objetivo. Fue bastante inconsciente: todo comenzó con mi delirio por Frédéric Chopin y comencé a abordar todos los nocturnos, son especialmente queridos para mí. Fui ‘devorando noches’ y pensé en compartirlos. Al principio pensé solo en un concierto de nocturnos, eso sigue en pie, pero luego me abrí y dije: vamos a ver qué tal está funcionando esta maquinaria. Así que empecé a probarme con Beethoven, con Mozart, y vi que era el momento de volver al piano y compartir mi interpretación”, mencionó.
El programa incluye la Sonata no. 8 “Patética” de Beethoven, así como las 12 variaciones de Mozart sobre “Ah, vous dirai-je, maman”, también conocida como “Estrellita”, dos nocturnos y cuatro estudios de Chopin y el “Vals Capricho” de Ricardo Castro. Este último en un esfuerzo por reconocer la labor del compositor mexicano, en ocasiones opacada por otros nombres como Manuel M. Ponce, Revueltas y Moncayo.
“Yo estoy convencido de que el creador es el que merece, finalmente, el aplauso. Termina un estudio de Chopin y el aplauso será para Chopin; nosotros somos intérpretes, somos atletas, de tal manera que traducimos lo que algún compositor pensó. Entonces me siento distinto a como yo enfrentaba la música mucho antes; en la juventud hay un ‘digitocentrismo’, con un delirio por tocar rápido, por tocar fuerte, y ahí está la riqueza de un intérprete, pero entonces uno va descubriendo que es muy difícil conseguir ciertas cosas más sutiles en el piano, encuentra uno las verdaderas dificultades. Mi enfoque está más hacia hacer música de la partitura; uno puede tocar todas las notas y parecer un MIDI, entonces hay que hacer música y qué difícil es, sobre todo en esas partes más sutiles [...] Ahora vengo más con la emoción de un intérprete que tiene la responsabilidad de comunicar una idea correcta de lo que pensaron los grandes genios”, aseguró.
Su retorno al piano solista ahora se equilibra con la faceta que dominó su trayectoria los últimos 16 años, pero de un modo más relajado, “entregado al deleite y el proceso lento, sin exigencias”, mientras que la ópera se mantiene en su camino por transformar a Saltillo. De hecho, el sábado la Compañía de Ópera de Saltillo (COSA) tiene el concierto “Noche Napolitana”, protagonizado por sus nuevos integrantes el sábado 16 a las 19:00 horas en el Centro Cultural Vito Alessio Robles. La entrada es libre.
Mientras tanto, el “Reencuentro” se acerca este viernes 15. Los boletos se pueden adquirir por medio de la plataforma Newticket o en la taquilla del Teatro Fernando Soler en 100 pesos. El concierto se realiza con apoyo del Patronato de Arte y Cultura de Saltillo.