Enrique Serna retrata la intriga política del imperio Mexica en su novela ‘El dios hambriento’

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Artes
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Su novela histórica se ambienta casi un siglo antes de la llegada de los españoles a América, y desde cuatro distintos personajes, dos poderosos políticos y dos mujeres del pueblo, propone una visión del México prehispánico

En su regreso a la novela histórica el escritor Enrique Serna se adentra casi medio milenio en el pasado, a un momento crucial en el origen de México, tan solo unas décadas antes de la llegada de los españoles: el clímax del poderío mexica.

“El dios hambriento” (Alfaguara, 2026) retrata la rivalidad entre el consejero supremo Tlacaélel y el jefe del ejército acolhua, Nezahualcóyotl, que desemboca en un enigmático episodio de la historia prehispánica.

“Fue una novela más difícil que las anteriores, empezando porque está ambientada en un lenguaje distinto al mío. Eso ya representaba un reto estilístico, que yo más o menos traté de sortear haciendo que mis personajes se expresaran en un español emparentado con el náhuatl, aprovechando que muchas palabras de nuestro léxico provienen de ahí. Procuré que esas palabras se explicaran por el contexto, para evitar que el lector tuviera que acudir a un diccionario”, comentó el autor para VANGUARDIA.

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“Yo quería escribir una novela que para un lector que no supiera nada sobre esa época le sirviera como introducción. La investigación iba alimentando mis ideas, descubría ciertos hallazgos de la época y los incluía en la trama, pero finalmente fue una novela donde tuve que conjugar el rigor de la investigación histórica y la invención, porque hay muchos elementos de ficción”. agregó.

La conmemoración de los 500 años de la Conquista inspiró a muchos autores en su momento, pero Serna no quiso concentrarse en ese momento exacto. Él decidió viajar 90 años antes, en la cumbre del imperio Azteca, cuando recién derrotaron a su más duro rival, Azcapotzalco.

“En esas circunstancias yo quise explorar la rivalidad que hubo entre Nezahualcótl y Tlacaélel, que representan dos visiones antagónicas”, mencionó, “hay muchas lagunas de ese mundo, pero hay un factor que permite acercarse, y es que la condición humana no cambia. Entonces esto permite crear personajes con la misma complejidad psicológica de un personaje contemporáneo”.

A diferencia de los estudios antropológicos y etnográficas, que miran hacia el pasado por medio del grupo y no tanto del individuo, la novela requería un acercamiento más singular, lo que exigió del autor la capacidad para darle vida y tomar decisiones ancladas en la historia pero que también sirvieran a la ficción y, como resultado, fuesen verosímiles.

“En la sociedad mexica predominaba un determinismo que obligaba a la mayoría de los seres humanos a seguir las reglas de un libreto social muy rígido, del cual no se podían apartar, porque tenían un sistema de valores comunitarios. Desde ahí no se pueden mover los plebeyos, la casta militar, sacerdotal ni los comerciantes”.

“Entonces yo quise que hubiera dos personajes de la nobleza, porque ellos sí pueden hacer prácticamente lo que les da la gana, y dos mujeres, que una de ellas, Quilaztli, representa la marginalidad, porque es una esclava lesbiana, que recupera su libertad e incursiona en la brujería y la prostitución, entonces desde la marginalidad se sufre mucho pero también hay libertades. El otro personaje muy importante es Chimalma, la media hermana de Nezahualcóyotl, que después de sufrir una violación colectiva cae en los brazos de Quilaztli, y me sirvió para contrarrestar el terrible predomino del machismo en aquel tiempo”, agregó.

Para Serna el trabajo de un historiador plantea que “así sucedieron las cosas”, mientras que un novelista que se acerca desde la ficción al pasado conjetura que “así pudieron ocurrir las cosas”.

“Partí de un enigma que los historiadores no han podido resolver, y es que cuando el ejército de Nezahualcóyotl, aliado con el de Moctezuma Ilhuicamina vencieron a los usurpadores que le habían arrebatado el trono al padre del Rey Poeta, el consejero supremo de los mexicas, Tlacaélel, exigió que se diera una guerra ficticia entre los bandos vencedores y el ganador sería rey mexica, para que quedara claro cuál era el más poderoso. Y todos los historiadores coinciden que Nezahualcóyotl tuvo que aceptar eso a regañadientes, porque era una humillación. ¿Por qué le impusieron eso si fue un aliado leal?”, explicó.

Serna habló sobre “meterse en el alma” de los personajes, de manera que la reconstrucción de la realidad cotidiana de la vida prehispánica fue más minuciosa, pero el resultado crea un portal hacia el pasado que todos deben atravesar.

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Egresado de la licenciatura en Artes Plásticas con acentuación en Gestión Cultural por la Universidad Autónoma de Coahuila. Reportero y editor de la sección Artes Vanguardia.

Productor y locutor del programa de radio Camino a Casa de Radio Concierto 97.7 FM. Desarrolla desde 2020 el proyecto de archivo y divulgación histórica “Sobres las tablas: Historia del teatro en Saltillo”. Participó en el Coloquio de Periodismo Cultural 2.0 en la ciudad de Chihuahua, Chihuahua en el 2019 y en el Diplomado de Periodismo de Soluciones impartido por la Fundación Gabo, así como en talleres, diplomados y seminarios sobre diferentes disciplinas artísticas a cargo de maestros como la crítica de teatro Luz Emilia Aguilar Zinser, el pianista y coach vocal Alejandro Reyes-Valdés y la dramaturga Verónica Bujeiro, entre otros. Premio de Periodismo Armando Fuentes Aguirre 2022 en la categoría Entrevista.

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