La lectura y el deporte, dos actividades que no están peleadas

La lectura y el deporte, dos actividades que no están peleadas

+ Seguir en Seguir en Google

El arte y el ejercicio suelen encontrarse en extremos opuestos de un curioso espectro. Pero con el eje temático que propone la Feria Internacional del Libro Coahuila este año y muchos ejemplos a lo largo de la historia, esta división revela su artificialidad

Artes
/ 10 abril 2026
COMPARTIR

Cuando era niño tuve que elegir: la pelota o los libros. La dicotomía se siente forzada en retrospectiva, pero en aquel momento, a inicios de los 2000, empezando la escuela primaria, la presión de pertenecer a uno u otro bando se sentía real. Ponerse una camiseta implicaba renunciar a la otra. Entre el miedo a los balonazos y a la sensación de frustración que acompaña a la competitividad tomé los libros.

Así, el deporte quedó fuera de mis gustos. No importaba que en esos mismos años aprendiera a nadar y que volviera por temporadas a la alberca a los 11 y a los 18 años, disfrutando cada instante bajo el agua; yo era el nerd, y esa etiqueta normaba mi rechazo al placer del ejercicio. Jugar a las escondidas o a las atrapadas no contaban como deporte, ni correr de lado a lado en el patio en medio de una fantástica aventura medieval y, por supuesto, la clase de educación física era un mero compromiso molesto.

$!La lectura y el deporte, dos actividades que no están peleadas

En 1922, con 31 años de edad, la escritora Agatha Christie se convirtió en una de las primeras mujeres europeas en practicar el surf. En un viaje mundial que la llevó a las costas de Sudáfrica y Hawaii, la escritora —que para entonces ya tenía dos novelas publicadas— disfrutó de las olas con pasión.

“¡Era celestial! Nada como eso. Nada como moverse entre el agua a una velocidad que parecen doscientas millas por hora; todo el camino, desde la distante barca hasta que llegas, parando lenta y gentilmente, a la playa, hundiéndote entre las suaves olas. Es uno de los más perfectos placeres físicos que he conocido”, escribió en su autobiografía, publicada en 1977, un año después de su muerte a los 86 años de edad.

$!La lectura y el deporte, dos actividades que no están peleadas

Me tomó varios años y muchas anécdotas cuestionar la etiqueta (auto)impuesta, pero tal vez el momento más significativo fue en pandemia. En 2021, durante unos meses, mi hermano, Tadeo, y yo —él, por cierto, eligió la otra opción y en consecuencia se alejó de los libros— fuimos a jugar basquetbol con un grupo de artistas en unas canchas públicas de la colonia Alpes. Ahí andaban los actores Juan Antonio Villarreal, Luis Saldaña, Jesús Cervantes, Oscar Troyo y Guillermo Guajardo, el músico Alejandro Reyes-Valdés y el pintor Américo Pugliese, entre otros. La experiencia estuvo bastante bien y solo dejamos de ir porque Tadeo se casó y los pendientes de la boda ocuparon nuestro tiempo.

Prince era un excelente jugador de basquetbol. Las personas que lo conocieron cuando estuvo en el equipo de la preparatoria de Minneapolis lo reconocen e incluso aseguran que su habilidad como armador le otorgó la confianza para ser la estrella que fue.

$!La lectura y el deporte, dos actividades que no están peleadas

Si bien no jugó competitivamente, una vez que inició su carrera de artista, el balón nunca se quedó muy lejos de él. Una vez retó a los hermanos Charlie y Eddie Murphy, en un partido amistoso que el primero bautizó como “Las Blusas contra las Camisetas”, por la forma en que iban vestidos el cantante de “Purple Rain” y su acompañante, Micki Free —al más puro estilo glam de la época—. Ganaron Las Blusas.

En 2023 decidí entrar al gimnasio. Fue más por una cuestión estética que de salud, pero a final de cuentas se convirtió en el detonante que cambió por completo la forma en que me identifico con respecto al deporte. A finales de 2025 regresé a la natación. De verdad que extrañaba esa felicidad de surcar el agua, fluir con ella, controlar la respiración y hasta el dolor en los pulmones por el agotamiento. Me puse la otra camiseta, pero no me quité la primera. Aún leo, aún escribo, aún hago y disfruto del arte, de las letras, de la maravilla que es la creatividad humana. Y también me gusta hacer deporte.

Cuando Albert Camus ganó el Premio Nobel de Literatura en 1957 una televisora francesa lo entrevistó desde las gradas de un partido de futbol entre el Racing Club de Paris contra Mónaco. De no haber sido por una tuberculosis durante su adolescencia, Camus habría continuado su carrera en el césped y no entre libros.

Juan Villoro ha demostrado su pasión futbolera en varias publicaciones; Julián Herbert corre como parte de su rutina de escritura —y Haruki Murakami participa en cada maratón que se le atraviesa—; J.R.R. Tolkien jugaba tenis —un accidente lo postró lo suficiente para comenzar a darle forma a su Tierra Media— y Ernest Hemingway boxeaba.

En 1953 el Instituto Mexicano del Seguro Social reconoció que la salud iba más allá de la medicina, por eso lanzó el Proyecto Integral de Seguridad Social, que no solo creó la red de Teatros del IMSS, sino que también en algunas ciudades se construyeron complejos deportivos. Un cuidado a la salud física, mental y espiritual.

Ahora la Feria Internacional del Libro de Coahuila —que se llevará a cabo del 24 de abril al 3 de mayo en Arteaga— tendrá como eje temático “Futbol, arte y literatura” —aprovechando el Mundial de Futbol—, una conjugación de disciplinas que tiene estos ejemplos como antecedentes y que podría plantear para muchas personas la posibilidad de usar dos camisetas a la vez.

TEMAS
Localizaciones

Egresado de la licenciatura en Artes Plásticas con acentuación en Gestión Cultural por la Universidad Autónoma de Coahuila. Reportero y editor de la sección Artes Vanguardia.

Productor y locutor del programa de radio Camino a Casa de Radio Concierto 97.7 FM. Desarrolla desde 2020 el proyecto de archivo y divulgación histórica “Sobres las tablas: Historia del teatro en Saltillo”. Participó en el Coloquio de Periodismo Cultural 2.0 en la ciudad de Chihuahua, Chihuahua en el 2019 y en el Diplomado de Periodismo de Soluciones impartido por la Fundación Gabo, así como en talleres, diplomados y seminarios sobre diferentes disciplinas artísticas a cargo de maestros como la crítica de teatro Luz Emilia Aguilar Zinser, el pianista y coach vocal Alejandro Reyes-Valdés y la dramaturga Verónica Bujeiro, entre otros. Premio de Periodismo Armando Fuentes Aguirre 2022 en la categoría Entrevista.

Selección de los editores