‘Un buen director sinfónico tiene que poder hacer ópera y viceversa’: Iván López Reynoso
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El director musical volverá a ponerse al frente de la Camerata de Coahuila el mes de mayo, con un programa sinfónico muy especial. En entrevista con VANGUARDIA detalló sus intenciones para este concierto
Para Iván López Reynoso volver a tierras coahuilenses es una nueva oportunidad para reconectar con el sonido de la Camerata de Coahuila y colaborar juntos para volver a ofrecer una gran experiencia sinfónica para el público lagunero.
El próximo 29 de mayo el director de ópera y orquesta subirá al escenario del Teatro Isauro Martínez de Torreón para dirigir dos grandes sinfonías de Joseph Haydn y Johannes Brahms, en un diálogo de maestros.
“Son dos obras maestras de la literatura sinfónica, teniendo un poco el mismo hilo conductor de mi primera visita a Torreón, que fue el año pasado haciendo a los mismo compositores, Haydn y Brahms. El año pasado hice la sinfonía 60 de Haydn y la tercera de Brahms, y ahora la 94 de Haydn con la primera de Brahms, dos obras que definitivamente significaron un parteaguas para el repertorio sinfónico cuando fueron escritas, con dos de los tal vez más grandes sinfonistas de todos los tiempos dialogando en un mismo programa”, compartió en entrevista con VANGUARDIA.
López Reynoso mencionó que si bien se trata de dos estilos compositivos muy diferentes, su conexión por medio del género sinfónico permitirá escuchar a uno de los padres de la sinfonía Brahms, así como a una obra compuesta en la madurez de su autor, como es el caso de Brahms.
“Vamos a ver ese contraste interesante de dos compositores maduros, uno del clasicismo, con Haydn, y otro del romanticismo, con Brahms y su primera sinfonía”, explicó.
Con respecto a su experiencia previa al frente de la Camerata, el director destacó que fue un “encuentro muy afortunado”, celebrando su disposición y potencial y recordó que en aquella ocasión pudo profundizar en el color, sonido y posibilidades interpretativas de la orquesta.
Como director especializado tanto en la orquesta sola como al frente de óperas, López Reynoso recalcó que a pesar de ser “dos mundos muy distintos, todo director debe ser capaz de transitar entre ellos”.
“Un buen director sinfónico tiene que poder hacer ópera y un buen director de ópera tiene que poder hacer sinfónico. Lamentablemente eso no es muy común y es una realidad que hay que encontrar afinidad en el repertorio que hacemos”, expresó.
“Yo tengo afinidad con ambos mundos, soy muy fanático de ambos repertorio y trato siempre de encontrar en mi agenda el balance entre ambas cosas, pero los directores que más admiro y he admirado a lo largo de la historia eran igualmente extraordinarios directores sinfónicos como directores de ópera”, agregó, “para mí hacer dialogar ambos mundos es absolutamente imprescindible”.
De hecho, su ajetreada gira esta primera mitad del 2026 lo llevará a dirigir en abril la ópera “Turandot” de Puccini con la Ópera de Atlanta en Estados Unidos, además de que hace unas semanas debutó en Chile junto a la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Concepción con obras de Tchaikovsky y Beethoven.
“Es un reto importantísimo hacer esta obra [Turandot], para mí será la primera vez que la dirija y tengo muchas ganas de llegar a Atlanta con esta nueva posición, con esta nueva encomienda, como su director principal”, compartió.