De Saltillo para México: la historia de Emilio Zamora, el bailarín que conquistó la escena del Redbull Break Dance
Inspirado por su familia, amistades y su equipo, EZ Boy conquista las tarimas de alto rendimiento sin olvidar sus raíces ni su labor como docente
Hace unos días, Emilio Zamora destacó entre los competidores del Red Bull Break Dance a nivel nacional. Tras superar diversas etapas, clasificatorias y eliminatorias, el ejecutante mantuvo en todo momento el orgullo por sus raíces saltillenses, encontrando impulso en el recuerdo familiar y el respaldo de sus mentores, entre ellos Ana García, directora de la compañía de danza My Move desde hace una década.
En conversación con VMÁS, el joven conocido en la escena como EZ Boy profundizó sobre lo que experimenta al subirse a la tarima: el espacio donde encara tanto a sus rivales como a un público cada vez más numeroso.
“Antes de subirme al escenario pienso mucho en mi abuelito, que falleció en pandemia. Como siempre ha sido un ancla desde que era pequeño, cuando comencé a bailar [...] Luego pienso en mis papás, en mi novia, en mi equipo... y como que me dan fuerzas de poder subir sin miedo a perder. Me dan fuerzas para seguir adelante y enfocarme en lo importante”, comparte.
Con un toque de nostalgia, Emilio evocó el origen de su trayectoria: “Llevo bailando desde que tengo tres años. Empecé a bailar cuando murió Michael Jackson”, explica. Poco después de ese hito, ingresó a una academia donde coincidió con Ana García.
MOVIMIENTOS, EXPRESIÓN Y LA TEMPLANZA EN LA TARIMA
Para EZ Boy, subir a competir entraña una dimensión profunda. “Es algo de mucho valor. Siento que una batalla no es solo baile, sino de ego, de ver quién puede resistir más”. No obstante, esta percepción se transforma cuando le toca encarar la tarima en solitario o junto a su grupo. “Lo que me pasa cuando estoy con mi equipo es que no siento que sea pequeño, o sea me siento más grande siendo acompañado de todos mis compañeros”, agrega para esta casa editorial.
Zamora está enfocado en la corriente urbana, con especial predilección por el breaking y el locking, las dos disciplinas con las que guarda mayor afinidad. Al medirse con adversarios que dominan estilos afines, considera que la clave para marcar diferencia radica en la musicalidad y en la soltura estética del contrincante. Sin embargo, lo que verdaderamente cautiva es la capacidad expresiva al transmitir cada movimiento.
PROYECCIÓN PROFESIONAL Y LEGADO DOCENTE
El creativo coahuilense reveló que, tras concluir sus estudios universitarios en Contabilidad, planea volcarse de lleno a las artes escénicas: “Yo siento que el baile siempre ha sido parte de mí. O sea, es algo que me ha acompañado desde que soy pequeño, desde mi infancia, mi adolescencia y ahorita, en el inicio de mi adultez. Yo siento que voy a seguir bailando hasta que ya no pueda bailar”.
Entre sus metas a corto y mediano plazo, Zamora anhela seguir conectando con otros exponentes y transmitir los conocimientos adquiridos a las nuevas generaciones, como lo hace con sus alumnos en My Move.
Sobre esta faceta docente —en la cual debuta recientementemente—, busca impartir las herramientas que le habría gustado recibir en sus inicios. “Eso es lo bonito de ser maestro, porque a lo mejor a ti no te enseñaron a hacer las cosas que te gustaría hacer, pero es lo que tú le puedes sembrar a la nueva generación”, añade.
SUPERAR LA INSEGURIDAD Y MEDIR EL TALENTO
En el diálogo, el saltillense reconoció que llegó a sentir dudas antes de inscribirse en un certamen de tal magnitud, cuyo proceso arrancó en Monterrey, Nuevo León. Sin embargo, con el impulso de su equipo y de sus propios alumnos, recobró la confianza a medida que sorteaba los filtros.
Se trató de una experiencia enriquecedora para Emilio, al sumergirse en una plataforma de alto rendimiento. De 110 aspirantes iniciales, solo 16 consiguieron el pase, incluido EZ Boy. Posteriormente avanzó a la fase de top 8 y a las semifinales, quedando a un paso de la gran final.
“Pero estar en esa clasificatoria me hizo pensar que sí puedo. O sea no es tanto que no me conozcan, sino que qué chico que no me conozcan porque no saben lo bueno que puedo llegar a ser. Y siento que les dejé ese pensamiento a las personas”, reflexiona.
Además de su paso por el Red Bull Break Dance, el bailarín contempla proyectarse en escenarios internacionales como el Summerdance Forever en Ámsterdam y el LineUp en Corea del Sur. Entre sus participaciones y logros previos destacan:
* HHI México: 4 veces campeón nacional.
* HHI Internacional (Phoenix): 3 veces finalista.
* Freestyle Session (Los Ángeles): Top 16.
* Monsters of Hip Hop: Participación en sedes de Chicago, Los Ángeles y Austin.
* Hit the Floor (Quebec, Canadá): Finalista.
* Body Rock (San Diego): Top 10.
* Battle of the Year: Corea del Sur.
* Bboy City: Austin, Texas.
* Raíz en Tribu: Colombia.
PERSEVERANCIA Y TRANSMISIÓN GENERACIONAL
Bajo la premisa de que cada trayectoria es distinta, Emilio mantiene una consigna clara: “Nunca te des por vencido”.
Frente a las complicaciones del entorno, enfatiza: “Creo que lo más importante es que tú nunca te dejes morir, o sea que siempre estés enfocado en lo que quieres y qué quieres hacer para lograrlo, aunque sea lo más difícil del mundo [...] pero si es algo que te apasiona, es algo que no debes de dejar ir nunca”.
Finalmente, EZ Boy compartió que su principal referente en la actualidad es su hermano menor, quien acaba de dar sus primeros pasos en esta disciplina: “Es muy bonito saber que una persona como mi hermano sigue los pasos que yo di y que no solo los sigue, sino que los mejora”.