‘Fue algo hermoso que también me rompió el corazón’, Kate Winslet debuta como directora con un guion escrito por su hijo

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/ 18 enero 2026

“Goodbye Jane” cuenta con un guion de Joe Winslet Mendes (Joe Anders), el hijo de la destacada actriz Kate Winslet y el director Sam Mendes. El libreto del joven de 23 años ahora llega a Netflix bajo la dirección de su madre

Ya nos habíamos acostumbrado a ver que los actores más famosos de Hollywood pasaban del otro lado de la cámara para dirigir cine, como George Clooney o Ben Affleck. Pero en los últimos tiempos, son las mujeres quienes deciden tomar las riendas. Como Scarlett Johansson con ‘Eleanor The Great’ o Kristen Stewart con ‘Cronología del Agua’ y nuestra entrevistada Kate Winslet, dirigiendo y protagonizando el nuevo estreno de Netflix ‘Goodbye June’.

¿En qué momento decidiste cruzar del otro lado de una cámara para dirigir tu propia producción de cine?

Sonará extraño pero en los últimos diez años me crucé con varios directores como Danny Boyle o Francis Lee, que solían decirme que yo pienso como una directora. Me preguntaban cuándo iba a dirigir cine, si es algo que yo pensaba hacer... Y siempre me sorprendió. A lo mejor no me daba cuenta, pero es cierto que, siendo actriz, mi cerebro es bastante técnico, con cierto sentido de real empatía que me conecta con otros actores y el resto del equipo de filmación.

¿Dirigir tu propia producción de cine se siente finalmente como un literal rol ‘protagónico´?

Yo siempre me sentí muy orgullosa de ser la primera en la lista de actores, sintiendo que tengo que liderar siempre con el ejemplo, para que otros me sigan. Es la mejor forma de establecer el mejor clima del día. Hay que ser muy buenos en dejar los problemas personales en la puerta, para generar un ambiente lo suficientemente cómodo para que todos te sigan. Es por eso que al momento de leer el guion de “Goodbye June”, sentí que estaba más preparada que nunca. No quiero sonar arrogante cuando lo digo, pero en mi vida nunca hice nada por la mitad. Nunca iba a dirigir cine, a menos que realmente me sintiera preparada, porque me hubiera sentido demasiado mal si tuviese miedo al momento de empezar el rodaje, pensando que no podía apoyar al resto de los actores para contar nuestra historia. Necesitaba que todos sintieran mi apoyo.

¿Lo que más te sorprendió del nuevo trabajo como directora de cine?

Lo que más me sorprendió de este trabajo, para ser totalmente honesta, es lo agradecida que soy por haber formado relaciones maravillosas con todos los equipos de filmación con los que trabajé a lo largo de todos estos años. En especial con las producciones independientes de bajo presupuesto, como la nuestra, cuando apenas teníamos 35 días de filmación y nuestra protagonista, Helen Mirren, iba a poder trabajar solamente 16 días porque ella venía de otro trabajo y estaba a punto de empezar uno más. Necesitaba el amor y la buena predisposición de todo el equipo, para movernos rápido, pensarlo todo y llegar preparados.

¿Al momento de dirigir, te pusiste en el lugar de Kate Winslet actriz, cumpliendo aquello que te hubiera gustado que otros directores te tuvieran en cuenta?

Sí, en ese sentido quise que el resto de los actores pudieran trabajar en un ambiente diferente al que habían trabajado antes, porque sé el impacto que puede generar algo así. Y algo que hicimos esta vez fue un sueño que yo siempre tuve como actriz, algo que nunca me había pasado antes. Pude hacer que los actores pudieran trabajar en un espacio totalmente vacío de cámaras que los distraigan, filmando sin que se dieran cuenta. Era una buena forma de desarmarlos, para que pudieran sentirlo todo mucho más real. La habitación del hospital, por ejemplo, los pasillos afuera de la habitación del personaje de June, eran lugares verdaderos.

Delante y detrás de las cámaras, en “Goodbye June”, Kate Winslet protagoniza la historia de una hija que tiene que despedir a su madre (Helen Mirren, interpretando a June), con la dramática noticia de una enfermedad terminal de cáncer que no le permitirá vivir las próximas fiestas de fin de año. El drama se multiplica todavía más cuando entran en escena los hermanos y las “familiares” discusiones de dividirse las tareas del cuidado junto con la realidad de la triste despedida. Pero lo más curioso es que más allá de la despedida de una madre, en la realidad, el guion fue escrito por Joe Anders, el verdadero hijo de Kate Winslet, que más que despedirse de su madre, le da la bienvenida a la dirección de cine.

¿No te sorprendiste al ver que tu hijo había escrito un guion tan bueno como Goodbye June?

No me sorprendió que mi hijo escribiera algo, porque él siempre escribió. Siempre fue brillante escribiendo poesías, por ejemplo. En la escuela, contribuyó mucho con algunas obras de teatro y además ya había empezado a trabajar como actor. Tuvo su propio éxito, en términos de trabajo. Por eso no me sorprendió cuando intentó entrar a la escuela de guionistas en Londres siendo el más joven de su clase. Había escrito el guion de un cortometraje que no me sorprendió. Es una persona muy humilde que también tiene sus propias inseguridades sobre lo que realmente puede hacer.

¿Si tu hijo no pudo haberse basado en la muerte de su madre, en qué verdadera historia se inspiró para escribir el guion?

Cuando su abuela falleció en el 2017, mi madre, él era adolescente y el profesor de aquel entonces lo empujó a escribir sobre el tema. Todavía se acuerda con detalles cómo se reunió nuestra familia por las circunstancias bastante extrañas, al último minuto, desde diferentes partes del mundo, para estar al lado de su abuela, con quien él también había tenido una relación maravillosa. Y se inspiró en esa historia, para crear otra familia de ficción, en circunstancias parecidas.

¿En qué momento decidieron llevar al cine una historia tan parecida a la realidad?

Él ni siquiera había terminado el guion, cuando en las primeras 20 páginas de la historia que había escrito, le dije “esto es cine, vamos a filmar esta historia”. Y él no quería saber nada, para él era solo una tarea para la escuela. Tuve que insistir, le dije que quería producirla y ser también una de las hermanas. En aquel momento ni siquiera se me ocurrió que yo iba a dirigirla. Y a lo largo del año, aprendió a recibir consejos, sin tomar nada personal cuando recibía críticas. Se la pasaba corrigiendo, mejorando a lo largo del proceso. Siempre pasa en el cine. Es algo que yo también hice con la película anterior, Lee. Para cuando ya todo estaba listo, se involucraron en Netflix y lo apoyaron mucho. Yo también quise que él siguiera involucrándose. Por lo general, el guion pasa a ser propiedad del director y el guionista da un paso al costado. Y yo no quise que eso pasara. Quería que él estuviera en el rodaje, opinando. Es muy inteligente, le encanta el cine. Y fue maravilloso.

¿Al momento de leer el guion que escribió tu hijo, pensaste en las otras familias que viven situaciones similares con el cuidado de los padres ancianos o el momento en que la familia se tiene que despedir de una madre, para siempre?

Es lo que más me importó... crear un estilo de cine que además de resonar con ellos, pueda generar conversaciones entre sus seres queridos, con quienes muchas veces tenemos las relaciones más complicadas de nuestras vidas. Es lo que realmente intenté.

¿Si tuvieras que comparar “Goodbye June”, con otros clásicos del cine?

Bueno, honestamente, yo quise que “Goodbye June” tuviera una mezcla de “Cuatro Bodas y Un Funeral” con “Secretos y Mentiras”. Sentí que necesitaba ese estilo de latidos, muy británicos, en un mundo que fuera bastante familiar para nuestra cultura.

¿Al momento de dirigir, evitaste aquello que nunca te gustó de otros directores?

A lo largo de los años aprendí lo que no hay que decirles a otros actores. Y por eso también pasé tanto tiempo con el resto de los actores, escuchando las anécdotas de otras historias privadas que podían llegar a conectarse más con el guion. Formamos un buen círculo de confianza entre tanta vulnerabilidad. Y en medio del diálogo compartido, conseguimos un lenguaje tierno y verdadero, sin tener que empujar a nadie.

¿Algo nuevo en tu estilo de dirección que no hayas visto nunca antes en un estudio de cine?

Sí, no usamos largos micrófonos por encima de las cabezas. Escondí pequeños micrófonos, por todo el estudio. Y lo hice porque en la historia yo tengo siete hijos, ocho en verdad, porque el bebé en realidad eran mellizas. Sabía que un micrófono por encima de la cabeza los iba a distraer. Pero también a los actores adultos. Te desarma por completo cuando en medio de una escena aparece un micrófono que se mueve. Helen Mirren me dijo que nunca antes había visto algo así, como si el departamento de sonido fuera invisible. Me puso contenta. Y no lo digo porque haya funcionado, me puso feliz que ella haya notado la diferencia. Me pareció fantástico.

¿Y en el rol de actriz, qué tan difícil fue ‘dirigir’ tu actuación del drama de ver morir a tu madre?

Fue difícil realmente. Fue todo un desafío para mí, porque había perdido a mi madre en la realidad y más allá de haber querido separar la ficción con la realidad, a veces se torna imposible. En las escenas que tuve a Helen Mirren como mi madre, pude compartir las conversaciones que yo no había tenido con mis padres, conversaciones que también me hubiera encantado tener. Fue algo hermoso que también me rompió el corazón.

¿Cuánto de Kate Winslet descubriste en tu personaje de Julia?

Ella es la que se ocupa de todos, no solo en el nivel financiero, sino también en el nivel emocional. Es la que hace de todo, puede pensar en el siguiente paso. Y, de verdad, no me había dado cuenta lo parecidas que somos, porque cualquier madre que trabaja siempre está pensando lo que va a pasar, para mantenerlos felices a todos. Esa es la parte con la que más me identifiqué. Pero la parte que más me rompió el corazón fue la ficción de la mala relación que tienen los hermanos, por el amor y afecto que yo tengo por mis propias hermanos. Fue muy triste.

¿La mejor lección que aprendiste como actriz y directora?

Me encanta haber aprendido que cada uno de los actores requería algo totalmente diferente de mí. Helen Mirren, por ejemplo, me preguntaba qué quería que hiciera, dónde estar, qué mentiras podía decir. Incluso me contó que tenía sus propias reglas. Ella no quería interpretar nunca a una mujer con demencia ni nadie que estuviera a punto de morir de un cáncer. Pero aceptó leer el guion porque quería apoyarme, por ser mi primer trabajo como directora de cine. Y si yo llego a los 80 años trabajando como actriz, como Helen Mirren, pienso hacer lo mismo con otra joven actriz o un joven director y algún joven guionista, porque este fue mi primer trabajo como directora y también era el primer trabajo de mi hijo como escritor. El compositor de la música también era el maestro de música de mis hijos. Nuestra diseñadora de vestuario también es muy jovencita y nunca había sido diseñadora, antes. Ella sobrevivió un cáncer de mama y pensé en ella cuando le mandé el guion, porque me parecía una historia importante. Fue algo increíble, para todos.

¿Como mujer, te preocupa que el cine ofrezca más roles femeninos delante y detrás de cámara?

Seguro. Como mujer, muchas veces pienso que las mujeres no tenemos tantas oportunidades como los hombres, honestamente. Y es algo que está grabado como una normalidad en nuestra cultura del cine. Pero yo trato de hacer lo que pueda para imponer un cambio en los espacios que dominan los hombres, incluyendo el hecho de dar un paso adelante para trabajar como directora. Es algo que también pensé bastante: a medida que yo seguía esperando, estaba desperdiciando oportunidades para la minoría de nuestra industria. Y al final del día, me di cuenta de que entre nuestro equipo de filmación teníamos muchas más mujeres que hombres.

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Periodista argentino y corresponsal de VANGUARDIA MX radicado en Hollywood, California. Corresponsal en Los Ángeles de la revista Vanidades desde 1990, ha cubierto los Premios Óscar por más de 15 años consecutivos y fue productor ejecutivo de su transmisión internacional en dos ocasiones.

Ha entrevistado a innumerables figuras, como Harrison Ford, Jennifer Aniston, George Clooney, Angelina Jolie y Leonardo DiCaprio. Sus trabajos se publican en medios de Europa, América y Asia.

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