Aceptada por don Vetarrino la tarifa, se dirigieron las partes contratantes al Motel Kamawa... el añoso señor le indicó a la chica que le pagaría sus servicios con un cheque
El bribón invocó la estúpida sentencia según la cual ‘Deudas de juego son deudas de honor’, cuando en verdad son de deshonor, y le dijo a su mujer que si no cumplía la apuesta tendría que suicidarse
La señora se percató de que su esposo la miraba fijamente. Le preguntó, molesta: ‘¿Qué estás pensando?’. Respondió él: ‘Pienso en la mujer con la que tuve la dicha de casarme’
Firulino se iba a casar esa mañana. Pidió que al salir de la iglesia con su desposada el organista del templo tocara ‘La Bamba’ en vez de la marcha nupcial
Harto de las continuas demandas del tenaz Tesonio, don Arsilio terminó por regalarle el loro. ‘Llévatelo –le dijo al obstinado tipo–, pero ya no me estés chin... chorreando’
Veamos el segundo carruaje. En él va una familia de pelirrojos: pelirrojo el señor; pelirroja la señora; pelirrojos los hijos y las hijas. A este carruaje se le conoce como ‘La cerillera’
A mis cuatro generosos lectores, a sus familias y a todos sus seres queridos: salud del cuerpo; paz del alma; tranquilidad y bienestar; sueño feliz, sueños realizados y mucho, mucho amor
‘Es un hombre lujurioso, lascivo, impúdico, lúbrico y libidinoso que ha seducido a incontables mujeres valido de sus artes de hábil y consumado amante’