Aceptación y respeto aún cuando las ideas de otros no van de acuerdo con mis ideas y convicciones. ¿Será que se puede?
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En la tercera película de Avatar, al prepararse para la última batalla, Sully le dice a Neytiri que ella se quede a cuidar a los niños. Ella le responde que no se separará del lado de él. Ella decide entrar a la batalla al lado de su marido, expresándose como la guerrera que es. Sully no protesta y en efecto los niños agarran su camino. Siendo hijos de estos dos padres ni modo que se quedaran quietos y escondidos. ¿Hizo bien la mamá? Mi primera reacción a este cuestionamiento es que no soy nadie para responder a esa pregunta. Y así es. Cada mujer, u hombre, tiene el derecho de expresarse en la vida conforme sus convicciones, sus opciones y sus habilidades.
Y así surge la esposa de Kirk con su propuesta de que el voto popular sea por familia y que lo emita el hombre, cabeza de la familia, así surgiendo un “movimiento” que juega con la idea de quitarle el voto a las mujeres. A veces pienso que hay grupos y personas en este mundo que buscan maneras de sacudir las mentes de sociedades enteras. ¿Será que es planeado? ¿O será una coincidencia cómica y media cósmica? No sé, pero sí sé que si bien las mujeres tenemos el derecho del voto, si yo decido, por convicciones, que mi esposo es quien debe determinar cómo votamos, tal vez emito mi voto de esa manera. Sí estoy consciente de que no toda familia está encabezada por un hombre. Me imagino que a la viuda de Kirk no le cabe este hecho. Cuando menos imagino que no tendría ninguna respuesta válida a esa disyuntiva.
Mi estilo y mis convicciones no dan para ninguna de estas dos opciones. No soy guerrera activa. No me imagino manejando armas mientras vuelo sobre el lomo de una ave/dragón, aunque admito que me seduce mucho la imagen. En el segundo caso, no me creo capaz de ceder algo que es un poder y un derecho individual. He observado que en muchas parejas hay un acuerdo que se da por naturaleza entre los dos en cuestiones de la política, de la religión, y hasta de los equipos deportivos. Y cuando no hay...pues no hay. Lo que debe haber, en todo caso, es el respeto.