La lucha por el agua y sus enlaces

Vida
/ 21 enero 2019

    “Si es flor la espuma en pie, su verde tallo 
    tendido y fresco es el jugoso río, 
    su ojal el puente, el campo su solapa.”
    Poema del Agua (fragmento), Manuel Altolaguirre.

    Durante más de 10 kilómetros cubetas con agua potable son cargadas por mujeres o niños en algunos lugares del desierto coahuilense, a pie, en mulas o en automóviles. El agua potable que se usa en un sitio, faltará en otro. 

    Muchos lo saben: el agua es la misma en cantidad desde los orígenes del planeta. Sin embargo, siendo la misma cantidad, no toda el agua puede recuperar su estado de pureza sin invertir un alto grado de procesos que implican gasto de energía y recursos. De hecho, en algunos procesos aún no se sabe cómo lograrlo. Tenemos el caso del agua convertida en lodos generados por el fracking y por otros procesos químicos; esto disminuye el caudal de agua potable y dulce para la vida de las especies del planeta, incluida el ser humano (en la Cuenca de Burgos, el 90 % del agua utilizada y mezclada con distintos químicos para el fracking, permanece en el subsuelo, solo se recuperó el 10 %).

    El agua hidrata cuerpos humanos y cuerpos vegetales que consumimos, por no decir que nutre al resto de las especies que hacen posible el tejido de la vida en general. Según los expertos, África posee en su territorio 62 % de agua dulce, seguida por América del Sur con 60 % de su superficie, Europa con el 54 %, Asia con 39 % y al final América del Norte con 35 % (consideremos que nuestro país comparte este porcentaje con Canadá, Groenlandia y EUA).

    Mientras los ríos corren, o son captados o contaminados, observamos cómo paulatinamente se incrementa el uso del agua para procesos industriales, y se destina menos al riego de sembradíos. Además, todos queremos que alguien más siembre para lo que nosotros comemos, y como el número de quienes se dedican a este esfuerzo en nuestro país, ha disminuido, nos encontramos con que va en aumento la compra de hortalizas, granos y frutos procedentes del extranjero. 

    En el Foro Gobernanza del Agua, realizado en noviembre de 2018, los expertos ya observaron que “los agricultores estarán entre las primeras víctimas de las fluctuaciones del suministro de agua causadas por las variaciones del clima”, esto sin contar los usos del agua, que también inciden en los resultados. ¿Qué comeremos y de qué calidad de acuerdo al tipo de agua empleada? Y además ¿qué beberemos? También dejaron ver que lo prioritario es: la detección de fugas, el reciclaje del agua, la reutilización de aguas residuales depuradas, entre otras acciones. Entre las que incluyeron la pertinencia de la restauración de los flujos libres de los ríos. Alertan, además, que los recursos de agua dulce se verán afectados debido al incremento de las inundaciones y sequías que se presentarán.

    En los núcleos urbanos, el uso de las aguas tratadas podría ser una acción primordial que ayude a destinar agua potable a más personas. Como ejemplo, tenemos que en Saltillo se usan 186,000 metros cúbicos de agua potable al año para regar plazas y jardines. Esta cantidad equivale al abastecimiento de agua potable para 4,920 personas durante un año, considerando una media de 105 litros por habitante por día. 

    ¿Qué estamos esperando para usar agua tratada en lugar de agua potable? Modificar esto sin duda representará un ejercicio que lleve a un rediseño en el esquema de riego, y también, por qué no, a eliminar el pasto que tanta agua utiliza, por hierbas anuales y flora de la región que bien resisten el sol y requieren menos agua. ¿Podrían las autoridades en la materia, ahorrar dinero de los ciudadanos haciendo este necesario cambio? ¿Podremos, además, considerar que la flora de la región es de gran belleza y merece estar a la vista? Ya lo dicen los expertos de este primer foro, no hay tiempo qué perder. 

    claudiadesierto@gmail.com

    Nacida en Monclova, Coahuila. México, en Junio 3 de 1969. Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Maestra en Historia de la Sociedad Contemporánea. Doctora en Ciencias y Humanidades para el Desarrollo Interdisciplinario. Ha publicado entre otros, “Los frutos del sol“ (Castillo MacMillan 2005) libro infantil y poemarios entre los que figuran Casa de sol (FECA-CONACULTA 1995), “Ruido de hormigas“ (Gatsby Ediciones, 2005), Carne para las flores, antología personal (Aullido libros, España 2011), Las flores desenfundan sus espinas, antología personal (Secretaría de Cultura de Coahuila, 2013) y “Donde la piel“ (Mantis Editores/CONARTE, 2019). Aparece en “Anuario de poesía mexicana“ (Fondo de Cultura Económica, 2006).

    Obtuvo el primer lugar en fotografía Coahuila luz y forma 2003. En poesía, recibió beca del FONCA, estímulos como joven creadora y como creadora con trayectoria del FECA y del PECDA en varias ocasiones. Fue becaria FORCA-Noreste 2011-2012, en Lima, Perú donde impartió talleres sobre poesía objetual. Como invitada de honor del Festival Internacional de Teatro Tánger 2013 en Marruecos, se leyó su poesía traducida al árabe. Parte de su trabajo también tiene versiones en inglés, alemán, portugués y francés. Entre las revistas en las que ha publicado, destacan el número inaugural de la revista de poesía contemporánea de Valencia “21veintiúnversos“, ( octubre de (2015), y “Lichtungen“ (noviembre de 2016) en el apartado “Literatura del norte de México“, en el que sus poemas fueron traducidos por Christoph Janacs.

    Fotografías medio ambientales, video poemas y atmósferas sonoras fueron exhibidos en la Galería Mohammed Drissi de Tánger (Julio-agosto 2021). Participó en la muestra de arte coahuilense titulada Segar el mar, dentro del 49 Festival Cervantino. Parte de su trabajo se encuentra en el portal virtual www.thenatureofcities.com, al lado de artistas medio ambientales del mundo. Actualmente es Directora de Divulgación Científica en el Museo del Desierto.

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