Labiales que hacen ver tus dientes más blancos
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¿Sabías que el subtono de tu maquillaje puede cambiar tu sonrisa? Conoce porqué algunos colores son tus mejores aliados
Como bien debes saber, seleccionar un labial no es cuestión solo del color o la tendencia del momento. Se trata de un proceso que va más allá de lo superficial, pero muchas veces esto pasa desapercibido o casi no se habla de ello.
Si no conoces mucho sobre maquillaje, entonces aquí te comentamos que hay labiales que, incluso, interactúan con tu sonrisa y, por ende, con el resto de tu rostro. Más allá del acabado o la intensidad, el subtono del labial puede hacer que los dientes se vean más blancos o... todo lo contrario. Así que presta atención.
¿QUÉ LABIALES HACEN VER TUS DIENTES AÚN MÁS BLANCOS?
Primero que nada, debes saber que la clave está en entender que los tonos fríos son conocidos por neutralizar los matices amarillos. Por eso, los labiales con bases azules (como los rojos cereza, vinos profundos o algunos rosas intensos) generan un efecto óptico que ilumina la sonrisa de inmediato. Pero mucho cuidado, porque no se trata de cambiar el color natural de los dientes, sino de crear contraste a través del maquillaje.
Dentro de esta enorme gama, los rojos fríos son probablemente los más favorecedores. A diferencia de los rojos anaranjados, que pueden acentuar tonos cálidos en los dientes, los que tienen un fondo azul aportan una sensación visual de limpieza y brillo. Esto mismo ocurre con los tonos berry o ciruela que, además, suman mayor profundidad al look sin perder el efecto iluminador.
Ahora bien, los tonos rosas también juegan un papel importante en este tema; sin embargo, no todos funcionan igual. Mientras que los rosas con subtonos cálidos pueden pasar desapercibidos en este sentido, los que se inclinan hacia el fucsia o el rosa frío logran ese contraste que hace que los dientes resalten emblanquecidos. Así que son una opción ideal para quienes buscan algo menos intenso que un rojo, pero igual de efectivo.
¿QUÉ TONOS DEBES EVITAR SI QUIERES UNA SONRISA MÁS BLANCA?
También es sumamente importante que conozcas cuáles son los tonos que te dejan un efecto contrario. Se trata de esas tonalidades cálidas como naranjas, terracotas e incluso algunos corales. Aunque sí pueden ser favorecedores en la piel, no ayudan a neutralizar los matices amarillos, por lo que la sonrisa puede verse ligeramente más opaca. Pero esto no significa que deban evitarse del todo, sino que conviene usarlos con consciencia y estrategia, sabiendo el efecto que generan.
A fin de cuentas, elegir un labial también es entender cómo funciona en conjunto con el rostro y qué te hace sentir más cómoda, pues más allá de tonos y subtonos, están los tipos de labiales: líquido, en barra, gloss, tinta, bálsamo, lip oil, y cada uno ofrece cosas distintas. Como ves, no solo son tendencias.
Pequeños ajustes en el tono pueden cambiar por completo la percepción de un look. Y en este caso, lograr una sonrisa más luminosa puede ser tan simple como elegir un buen color.
¿CÓMO BLANQUEAR LOS DIENTES?
Para lograr una sonrisa más brillante, sin necesidad de labiales, es fundamental distinguir entre los tratamientos profesionales y los hábitos de cuidado diario. Así que aquí te contamos de algunos métodos, aunque también recomendamos acudir con expertos en la materia:
1. Blanqueamiento profesional y químico: El método más potente es el blanqueamiento en consultorio dental, donde se utilizan geles de peróxido de hidrógeno en altas concentraciones, a menudo activados por la luz LED o láser, ofreciendo resultados inmediatos y seguros bajo supervisión.
2. Productos de venta libre: Para las manchas superficiales, están las tiras blanqueadoras que son la opción más eficaz fuera del dentista, ya que mantienen el agente blanqueador en contacto directo con el diente por un tiempo prolongado. Asimismo, existen las pastas dentales blanqueadoras que no cambian el color intrínseco del diente, sino que utilizan partículas abrasivas o enzimas para eliminar las manchas externas causadas por el café, el té o el tabaco. Sin embargo, su uso debe ser moderado para no desgastar el esmalte.