¿Por qué es importante proteger tu información y privacidad en internet?
Frente a riesgos como fraude, acoso y robo de datos, especialistas recomiendan medidas para que las mujeres protejan su seguridad digital.
La vida cotidiana ocurre cada vez más a través de internet entre el trabajo, relaciones, compras y redes sociales. Ese entorno también expone a las mujeres a riesgos específicos. Un estudio de la empresa de ciberseguridad Kaspersky realizado en 2025, señala que 69 por ciento de las mujeres en América Latina manifiesta preocupación por su seguridad digital, ante amenazas como fraude, acoso en línea o robo de datos.
Las cifras reflejan un fenómeno creciente, pues datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indican que una de cada cinco mujeres en México ha sido víctima de violencia digital, lo que equivale a más de 10.6 millones de personas.
Organismos internacionales advierten que el problema trasciende fronteras. Informes de la Organización de las Naciones Unidas indican que la violencia digital limita la participación pública de las mujeres y reproduce desigualdades de género en los espacios digitales.
Las agresiones pueden adoptar distintas formas, tales como acoso en redes sociales, suplantación de identidad, difusión de imágenes íntimas sin consentimiento o publicación de datos personales. En México, el módulo sobre ciberacoso del Inegi señala que 31 por ciento de las mujeres ha recibido contenido sexual no solicitado y 40 por ciento ha experimentado vigilancia o rastreo de sus cuentas o ubicación.
El problema es complejo pues también tiene un componente tecnológico creciente. Investigaciones internacionales indican que 95 por ciento de los vídeos manipulados con inteligencia artificial de contenido sexual (“deep fakes”) están dirigidos contra mujeres, lo que evidencia cómo las nuevas herramientas digitales pueden amplificar las agresiones en línea.
Protégete
Especialistas recomiendan medidas básicas para reducir riesgos. Entre ellas, usar contraseñas largas y únicas, activar la verificación en dos pasos, limitar la visibilidad de datos personales en redes sociales, evitar compartir la ubicación en tiempo real y revisar los permisos de las aplicaciones instaladas en el teléfono.
También es recomendable guardar evidencias, como capturas de pantalla o mensajes, cuando ocurre una agresión digital y denunciar el contenido dentro de la plataforma o ante las autoridades correspondientes.
La seguridad digital exige combinar tecnología, educación y denuncia. Mantener hábitos de protección en línea y fortalecer los mecanismos institucionales para atender la violencia digital son pasos necesarios para reducir estos riesgos.