Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega, exfuncionarios sinaloenses, se encuentran bajo custodia de las autoridades de Estados Unidos tras entregarse para enfrentar cargos federales por narcotráfico y corrupción por sus presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, específicamente con la facción de Los Chapitos.
Ambos formaban parte del círculo más cercano del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.