¿Qué buscar en una escuela según la edad de tu hijo?
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Elegir escuela va más allá de instalaciones: cercanía, valores, seguridad y desarrollo emocional marcan la diferencia.
Seleccionar una escuela para los hijos es una decisión importante para las familias, no solo define su formación académica, también su desarrollo emocional, social y humano. Ante una oferta educativa cada vez más amplia, muchos padres se sienten abrumados al no saber qué aspectos priorizar.
Para orientar esta elección, Hugo Iván Lozano Sánchez, Subsecretario de Educación Básica de Coahuila, comparte criterios clave a considerar desde preescolar hasta secundaria. Su mensaje es claro: la mejor escuela es donde cada niño se sienta seguro, valorado y motivado a aprender.
¿Cuál debe ser el primer criterio que los padres consideren al elegir una escuela?
Se recomienda seleccionar escuelas cercanas que faciliten el acceso a sus hijos, por otra parte, también pueden observar que promuevan valores y una buena cultura cívica. En Coahuila, priorizamos que las escuelas ofrezcan un ambiente seguro y de sana convivencia, donde el aprendizaje académico vaya de la mano con el desarrollo humano.
¿Cuáles son los errores más comunes al reinscribir o cambiar de colegio?
Más allá de hablar de errores es importante resaltar que el apoyo de los padres hacia el desempeño académico de sus hijos es fundamental, pero sí es indispensable realizar un cambio de centro escolar podemos sugerir que los padres establezcan una comunicación estrecha con las autoridades escolares y acompañen a los alumnos en el período de adaptación de la nueva escuela.
En preescolar, ¿qué aspectos son fundamentales para favorecer el desarrollo integral?
El juego dirigido y la socialización. Un buen preescolar debe enfocarse en la estimulación temprana de procesos cognitivos, el desarrollo del lenguaje y, sobre todo, la maduración motriz y afectiva. El niño debe aprender a convivir, a seguir reglas básicas y a explorar su entorno con curiosidad y seguridad.
¿Qué señales indican que un preescolar cuida el desarrollo emocional?
Observar la actitud de los niños al llegar y salir: ¿se ven felices, seguros, autónomos? También es clave ver si las aulas tienen espacios de “gestión de emociones” y si las educadoras validan el sentir del niño ante un conflicto, en lugar de solo sancionarlo. La comunicación constante de la escuela con los padres sobre el estado de ánimo del pequeño es otra señal vital.
En primaria, ¿qué habilidades deberían priorizar las escuelas más allá de lo académico?
Además de la lectoescritura y el pensamiento lógico-matemático, deben priorizar la comprensión lectora profunda, la resolución de problemas y la autonomía. Estamos impulsando que los niños desarrollen la capacidad de investigar y trabajar en equipo, pues estas son las bases de la ciudadanía y el éxito en niveles superiores.
¿Cómo pueden los padres identificar si una escuela primaria fomenta el pensamiento crítico y no solo la memorización?
Observando el tipo de tareas y proyectos. Si los retos escolares invitan al niño a preguntar “¿por qué?” o “¿para qué?” en lugar de solo repetir datos, hay pensamiento crítico. Una escuela que fomenta el debate, la experimentación en ciencias y la creación artística está alejándose de la memorización vacía para pasar al aprendizaje significativo.
Al llegar a secundaria, ¿qué cambian en las necesidades de los alumnos y qué debería ofrecer una buena escuela en esta etapa?
El alumno de secundaria atraviesa cambios profundos; necesita sentido de pertenencia y acompañamiento. Una buena escuela secundaria debe ofrecer un sólido programa de tutoría, espacios de expresión juvenil y una estructura clara de disciplina que sea justa y formativa. En esta etapa, la escuela debe ser un puente seguro hacia la toma de decisiones responsables.
¿Qué tan importante es que las escuelas trabajen la inteligencia emocional y la orientación vocacional desde edades tempranas?
Es determinante. La inteligencia emocional es la base para evitar conductas de riesgo y deserción. Por otro lado, la orientación vocacional no debe ser solo al final de la preparatoria; desde básica debemos ayudar a los niños a descubrir sus talentos y pasiones, conectando lo que aprenden en el aula con su posible proyecto de vida.
Hoy muchas escuelas incorporan tecnología en el aula, ¿cómo distinguir cuándo es una herramienta educativa y cuándo puede convertirse en una distracción?
La tecnología es educativa cuando se usa para crear, investigar o colaborar, no solo para sustituir el papel por una pantalla. Si el alumno usa la tableta para resolver un simulador de ciencias o programar, es una herramienta. Si solo se usa para ver videos sin propósito o como “recompensa” por terminar rápido, puede ser una distracción que afecta la atención.
¿Qué debe ofrecer una escuela moderna en términos de inclusión y atención a la diversidad?
Debe ofrecer una infraestructura sin barreras físicas, pero, sobre todo, una currícula flexible y docentes capacitados en ajustes razonables. Una escuela inclusiva no es la que “recibe” a todos, sino la que garantiza que cada alumno, sin importar su condición, aprenda y participe al máximo de sus capacidades. En Coahuila, fortalecemos esto a través de la Dirección de Educación Especial.
Durante una visita escolar, ¿qué detalles recomienda observar o qué preguntas clave deberían hacer los padres antes de tomar una decisión?
Recomiendo observar la limpieza y seguridad de las áreas comunes, pero especialmente la interacción entre maestros y alumnos en los pasillos. Preguntas clave: ¿Cómo manejan el acoso escolar (bullying)? ¿Cuál es su protocolo de seguridad? ¿De qué manera integran a los padres en el proceso educativo? y ¿Cómo evalúan más allá de un examen escrito?
Para los padres que hoy se sienten inseguros o abrumados ante la elección, ¿qué mensaje final les daría para tomar una mejor decisión?
Que confíen en su instinto pero que se informen. Ninguna escuela es perfecta, pero la “mejor” escuela es aquella donde su hijo se sienta visto, valorado y motivado a aprender. En la Subsecretaría de Educación Básica trabajamos para que todas nuestras escuelas en el estado, públicas y privadas, cumplan con los estándares que sus hijos merecen. Confíen en el sistema educativo de Coahuila; estamos comprometidos con el futuro de sus familias.