¿Quién da más? RMS Titanic Inc. espera autorización para subasta de artefactos del famoso navío
La jueza Rebecca Beach Smith solicitó a RMS Titanic presentar públicamente más detalles sobre la subasta, incluyendo el número exacto de artefactos a vender
La empresa RMS Titanic Inc., que posee los derechos exclusivos para recuperar objetos del Titanic, busca subastar 100 artefactos extraídos del fondo del océano, a un siglo del hundimiento del famoso navío. Hasta donde se ha reportado, dichos objetos se obtuvieron de la primera expedición de rescate, en 1987.
La propuesta de este proyecto ha reavivado la controversia sobre el futuro de las piezas históricas recuperadas del barco.
¿QUIÉN DA MÁS?
La posible subasta fue revelada en documentos presentados por RMS Titanic ante un tribunal federal de Norfolk, Virginia, encargado de supervisar desde 1992 las operaciones relacionadas con el pecio. Inicialmente, la compañía intentó mantener en secreto sus planes. Sin embargo, la jueza Rebecca Beach Smith ordenó hacer pública la intención de vender los artefactos recuperados gracias a las labores de Estados Unidos y Francia.
De momento, no se ha informado con precisión qué objetos serían puestos a la venta, aunque en el sitio oficial de la empresa aparecen varias piezas emblemáticas obtenidas en aquella expedición, como una estatua de bronce de un querubín perteneciente a la Gran Escalera del barco; la campana del puesto de vigía; un collar colgante; una caja fuerte; un reloj de bolsillo; y un botón de uniforme de la naviera White Star Line.
Estas piezas forman parte de una colección histórica altamente valorada por coleccionistas y aficionados a la historia marítima.
Las recientes ventas de artículos vinculados al Titanic reflejan el enorme interés económico. En abril, un chaleco salvavidas usado por un pasajero sobreviviente fue vendido en 906 mil dólares, mientras que un reloj de bolsillo de oro perteneciente a John Jacob Astor IV alcanzó los 800 mil dólares.
POLÉMICA Y PROBLEMAS: ¿QUÉ HAY DETRÁS DE LA SUBASTA?
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) se pronunció contra la venta, al considerar que violaría órdenes judiciales emitidas en 2018, que obligan a mantener intacta la colección de objetos rescatados y, en dado caso de la repartición de la colección, se deberá contar con autorización previa del tribunal.
Además, existe un antecedente legal en Francia. Tras la expedición de 1987, un tribunal francés otorgó a la empresa la propiedad de los objetos bajo la condición expresa de que no fueran vendidos. El contrato firmado para aquella misión también señalaba que los artefactos solo podrían utilizarse con fines de exhibición pública y educativos.
Asimismo, The New York Times considera que detrás de la posible venta, también aparecen las complicaciones económicas de RMS Titanic. La compañía salió de bancarrota en 2019 tras declararse en quiebra años antes. Actualmente enfrenta una demanda por más de 4 millones de dólares interpuesta por la empresa C-Innovation, que alquiló una embarcación para una expedición científica realizada en 2024.
En esa misión no se recuperaron nuevos objetos, aunque sí se obtuvieron grabaciones de video y datos científicos sobre el estado del pecio. Según representantes legales de C-Innovation, esperan que una eventual venta de artefactos permita cubrir parte de la deuda pendiente.
LA DECISIÓN FINAL
La jueza Rebecca Beach Smith solicitó a RMS Titanic presentar públicamente más detalles sobre la subasta, incluyendo el número exacto de artefactos a vender, la descripción detallada de cada pieza, notificación formal al gobierno francés e información sobre la oposición del gobierno estadounidense.
Por ahora, el tribunal mantiene bloqueada cualquier venta o comercialización hasta determinar si los objetos continúan bajo su jurisdicción. La intención de vender piezas históricas del Titanic vuelve a abrir el debate entre quienes defienden la preservación íntegra del patrimonio y quienes consideran válida la comercialización bajo propiedad privada.