Síndrome de Diógenes Digital: ¿Qué es y cómo afecta tu rendimiento diario?
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La acumulación de archivos ‘basura’ puede afectarte mentalmente más de lo que crees en tu día a día
¿Eres de las personas que tiene llena la aplicación de Fotos en el celular? Sin saberlo, podrías estar cayendo en el Síndrome de Diógenes Digital, un hábito comúnmente llamado acumulación digital o e-hoarding.
La definición de este desorden es que se trata de una tendencia a guardar y acumular de forma masiva y descontrolada archivos, enlaces, correos y datos virtuales, acompañada de una incapacidad o angustia real ante la idea de borrarlos.
De acuerdo con el medio Infobae, investigaciones recientes publicadas en Behavioural Sciences revelan que el estrés es el factor más influyente en la tendencia a guardar archivos sin control, lo que genera sobrecarga mental y ansiedad.
APEGO EMOCIONAL A LOS DATOS DIGITALES
Gracias a encuestas realizadas por el International Journal of Environmental Research and Public Health, se determinó que más del 70 por ciento de usuarios no elimina archivos regularmente. De ese total, un 62 por ciento experimenta ansiedad por el exceso de información almacenada.
Todo esto debido a un apego emocional que, poco a poco, se ha convertido en una poderosa fuente de malestar cotidiano.
Por otra parte, también se han hecho señalamientos al pensamiento “por si acaso”, en el sentido de que probablemente hoy un archivo digital no sea útil, pero tal vez mañana será indispensable.
¿CÓMO SE PRESENTA LA ACUMULACIÓN DIGITAL?
El síndrome se manifiesta principalmente a través de:
* Fotografías repetidas: Tomar hasta 15 ráfagas de la misma escena y no borrar las que salieron movidas.
* Correos electrónicos: Mantener correos sin abrir, newsletters viejos y mensajes de hasta 10 años de antigüedad.
* Apps: Descargar herramientas o juegos que se usaron una sola vez y quedaron olvidadas en el mundo de tu dispositivo.
* Documentos: Almacenar PDF, manuales, libros digitales, facturas viejas o apuntes de cursos que ya no servirán.
* Pestañas: Tener docenas de pestañas abiertas simultáneamente en el navegador con artículos “para leer más tarde”.
CONSECUENCIAS DE ACUMULAR ‘BASURA’ DIGITAL
Los efectos de e-hoarding se pueden clasificar de la siguiente forma:
* Ansiedad y fatiga: Utilizar un dispositivo con la pantalla principal o escritorio lleno de íconos, o ver las “mil” notificaciones pendientes, genera una carga cognitiva silenciosa.
* Reducción de productividad: Se pierde una enorme cantidad de tiempo buscando un documento importante cuando en verdad se necesita.
* Riesgos en ciberseguridad: Mantener cuentas viejas activas, correos con datos sensibles o aplicaciones desactualizadas multiplica las probabilidades de hackeos o filtraciones.
Para hacer frente a este desorden, se recomienda practicar la higiene tecnológica, iniciando por rutinas de limpieza periódica e instalación de límites en la antigüedad de archivos. El tiempo ideal para mantener orden en tus dispositivos puede ser de 15 a 30 minutos diarios.