Mal hábito. A la salida de clases es cuando los padres consienten a sus hijos. / Marco Medina
Afirma la AEPF que son quienes proveen de comida chatarra a los niños
Los padres de familia son los principales responsables de que los niños consuman alimentos ricos en grasas, sales, azúcares y harina, al ser sus principales proveedores, acusó la Asociación Estatal de Padres de Familia.
 
“Es importante hacer conciencia en el padre de familia, estamos hablando de condiciones difíciles de vida, porque esto va a generar a futuro problemas de hipertensión y obesidad, pues son enfermedades que ahora el ritmo de vida o el hecho de que los papás trabajen, les hace más fácil proveer del dinero al niño y dejarle la libertad de la elección de su comida”, opinó la encargada del despacho de la Asociación Estatal de Padres de Familia, Wendy Valdés Coronado.
 
Reiteró: “Los padres son los principales proveedores de alimentos perjudiciales para el menor, por ello es importante comenzar con la adquisición de buenos hábitos alimenticios desde casa.
 
Esta área trabaja de la mano con la Secretaría de Educación ofreciendo pláticas a los padres de familia, se trata de hacer conciencia también en los niños, para que a una edad temprana se logren grandes beneficios.
 
Es conocido que Coahuila destaca en los índices de obesidad y sobrepeso infantil a nivel nacional, debido a ello la Asociación convoca a los líderes de familia a apoyar en las acciones previniendo enfermedades en sus hijos, que podrían ser incluso mortales.
La Secretaría de Educación es quien regula la venta de comida chatarra dentro de los planteles, puede sancionar a las personas que distribuyan estos artículos, la Asociación Estatal de Padres de Familia, solo puede hacer recomendaciones o llamamientos para las personas que distribuyan este tipo de artículos, dijo.
 
“Los invitamos a que tengan productos u ofrezcan alimentos de mejor calidad y que sean como luego nos dicen los nutriólogos, que consuman productos vivos”, agrega.
 
También se coordina con el Municipio a través de su Departamento de Salud y Seguridad Escolar, con el objetivo de cuidar no haya productos chatarra a las entradas de los planteles, pues es otra problemática grande.
 
La representante de la organización dijo que se tiene alrededor de seis años trabajando en estas acciones para disminuir las enfermedades de sobrepeso y obesidad, por lo que hay que reconocer que algunas escuelas aun aplican estas prácticas.
 
“Hay escuelas que no al 100 por ciento han dejado la venta de comida chatarra; es importante seguir trabajando en la prevención, pues nuestro Estado está en condiciones altas de estos índices de sobrepeso y obesidad”, advirtió.
 
Consecuencias
Abusar de la comida chatarra puede acarrear afectaciones como:
-Generar problemas de memoria y aprendizaje.
-Depresión.
-Provoca fatiga.
-Puede generar problemas digestivos.
-Aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
-Puede producir enfermedades renales.
-Puede dañar el hígado.
-Aumenta el riesgo de padecer cáncer.