La seguridad al interior del recinto está a cargo de oficiales de la ONU, vestidos con uniformes color azul claro, y en las inmediaciones, la vigilancia es responsabilidad de la Policía Federal.
El objetivo del evento es intensificar los esfuerzos para detener la pérdida de ecosistemas y especies
Convertir ese conocimiento (De México sobre los recursos que tiene) en criterios y formas de uso mucho más racionales y no nada más para el libro de los récords Guinness ",
José Sarukhán, titular de la Conabio.

CANCÚN.- A unas horas de que inicie la décimo tercera Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica (COP13), la bandera de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ondea junto al lábaro patrio en el hotel sede, donde se dan cita 10 mil delegados de 193 países.

La seguridad al interior del recinto está a cargo de oficiales de la ONU, vestidos con uniformes color azul claro, y en las inmediaciones, la vigilancia es responsabilidad de la Policía Federal y la recién creada Gendarmería Ambiental.

Las actividades inician este viernes con reuniones de Alto Nivel de los ministros de Medio Ambiente, que trabajarán bajo el lema: "Integrando la Biodiversidad al Bienestar", con el fin de intensificar los esfuerzos para detener la pérdida de ecosistemas y especies, que son la base de la seguridad alimentaria, el acceso al agua y la salud de miles de millones de personas.

México llega a la COP13 con muchos desafíos por delante; la protección de más de dos mil 600 especies de flora y fauna en alguna categoría de riesgo; el reto de convertir en áreas naturales protegidas, no sólo de papel, el 17 por ciento de su superficie terrestre y el 10 por ciento de la superficie marina, comprometidas en las metas de Aichi, así como volver más sustentables actividades económicas como el turismo, agricultura, acuacultura y ganadería.

AVANCES

En entrevista, el reconocido ecólogo, José Sarukhán Kermés, titular de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) explicó que nuestro país tiene avances importantes en la generación de información sobre su riqueza natural pero le hace falta traducir estos datos en políticas pública.

“Convertir ese conocimiento en criterios y formas de uso mucho más racionales, mucho más planeadas y no nada más para el libro de los récords Guinness, sino para el beneficio de las comunidades que viven de estos recursos, que viven de la naturaleza", detalló.

En este marco, la Conabio ofrece en el Centro de Convenciones de Cancún una experiencia multisensorial en torno a la biodiversidad mexicana y una reflexión sobre la huella ecológica que vamos dejando durante nuestra vida.

Se trata del Pabellón de la Biodiveridad, que es una travesía de luz, imagen y sonido, donde el espectador descubre relaciones invisibles que nos unen con la naturaleza; revalora los beneficios de conservarla y usarla sustentablemente.

“Qué ocurre detrás de cada cosa que usamos, de la carne que comemos, qué impactos ambientales tiene eso, del algodón que se usa para hacer nuestra ropa, son algunas de las preguntas que obtienen respuesta", mencionó Sarukhán Kerrmez.

Al final, los visitantes tienen que responder una simple pregunta: ¿Qué estamos dispuestos a hacer para cambiar la situación?, y registrar su compromiso por escrito con el planeta.