Festejan. Miles de argentinos se acercaron hasta las puertas del juzgado para ser testigos de este veredicto histórico. / ESPECIAL
El Tribunal Oral Federal 1 de Córdoba arrancó por él, el histórico fallo del megajuicio contra 43 acusados de crímenes de lesa humanidad

BUENOS AIRES.- La abuela de Plaza de Mayo, Sonia Torres, de 86 años, escuchó ayer desde el juzgado, la condena a cadena perpetua al exgeneral argentino, Luciano Benjamín Menéndez. 

El Tribunal Oral Federal 1 de Córdoba arrancó por él, el histórico fallo del megajuicio contra 43 acusados de crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura en centros clandestinos de detención de Córdoba, entre ellos La Perla, el mayor del interior de Argentina. 

Entre muchos otros delitos, Menéndez fue hallado culpable por unanimidad de la apropiación del nieto de Torres, nacido en cautiverio el 14 de junio de 1976, y al que su abuela busca sin descanso desde hace 40 años. 

También fue condenado a cadena perpetua el jefe de torturadores de La Perla, Ernesto Nabo Barreiro, y otros 26 exaltos cargos militares por delitos perpetrados entre 1975 y 1978 contra 716 víctimas. Se trata del juicio más grande de la historia de Córdoba, que se ha prolongado durante 3 años y 8 meses.

Menéndez, de 89 años, es el represor más condenado desde que iniciaron los juicios por delitos de lesa humanidad cometidos en la última dictadura (1976-1983). 

El exjefe del Tercer Cuerpo del Ejército y responsable militar de la región de Córdoba -situada en el centro del País- acumula en total 14 fallos en contra, de los cuales 12 son a cadena perpetua. Seis imputados fueron absueltos, mientras que los restantes recibieron penas de entre 2 y 14 años de prisión.

Miles de personas se acercaron hasta las puertas del juzgado para ser testigos de este veredicto histórico, como mostraban numerosas imágenes y videos difundidos a través de las redes sociales. En días previos, la Universidad Nacional de Córdoba emitió seis videos con testimonios de familiares de víctimas en los que animaban a los alumnos a concurrir al tribunal. 

En su interior, decenas de familiares de víctimas y referentes de derechos humanos escucharon en silencio la lectura del veredicto, que se alargó durante más de una hora, mientras sostenían en las manos imágenes de los desaparecidos.

Una de las fotos era la de Silvina Parodi, la hija de Torres, titular de Abuelas de Plaza de Mayo en Córdoba. Silvina estaba embarazada de 6.5 meses, cuando la secuestraron junto a su pareja, Daniel Orozco, el 26 de marzo de 1976, solo dos días después del golpe de Estado. 

Los dos están desaparecidos; Menéndez fue hallado ayer culpable por el robo de bebés, un delito por el que fueron condenados antes los dictadores Jorge Videla y Reynaldo Bignone, como máximos responsables de un plan sistemático.