Los expertos indicaron que el exmandatario no contó con las garantías de un juicio justo, no tuvo acceso oportuno a un abogado de su confianza, su defensa no dispuso de tiempo para preparar su estrategia
Los abogados de Iwamasa señalaron en un escrito presentado ante el tribunal que era un empleado que cumplía las órdenes de su jefe y que tenía una ‘vulnerabilidad particular”