La base militar de Ain al Asad, en la provincia iraquí Al Anbar, en la que están destinadas tropas de Estados Unidos, recibió un ataque con diez cohetes, hasta el momento no hay información sobre si hay víctimas.

La base militar de Ain al Asad, en la provincia iraquí Al Anbar, en la que están destinadas tropas de Estados Unidos, fue atacada este con diez cohetes, sin que hasta el momento haya noticias de víctimas, informaron las fuerzas iraquíes y la coalición internacional liderada por EU.

"Diez cohetes fueron lanzados contra una base militar iraquí, la base aérea Al Asad, que alberga a tropas de la coalición", indicó el portavoz de la coalición que lucha contra el grupo terrorista Estado Islámico en Irak y Siria, el coronel Wayne Marotto, en su cuenta de Twitter. 

Estados Unidos atribuye estas agresiones a las milicias chiíes proiraníes en el ese de Siria.

Marotto especificó que la agresión se produjo a las 7:20 hora local (4:20 GMT) y que "las fuerzas de seguridad iraquíes están llevando a cabo una investigación sobre el ataque".

El portavoz militar no dio ninguna información sobre posibles víctimas o daños materiales, pero la célula de comunicación de seguridad del Gobierno iraquí aseguró en un comunicado que no hubo "pérdidas significativas" y que se habían encontrado las plataformas de lanzamiento de tres de los proyectiles.

La base de Ain al Asad ya había sido atacada en diciembre de 2019 con cinco misiles que tampoco en esa ocasión causaron víctimas.

Por otro lado, este es el segundo ataque en el último mes contra una base con presencia estadounidense después de que el pasado 15 de febrero un contratista del Ejército de ese país muriera por el impacto de cohetes en una base de Erbil, en el Kurdistán iraquí (norte).

En esa acción también resultaron heridos un soldado estadounidense y otros contratistas. Además, una semana después dos proyectiles impactaron en los alrededores de la embajada de Estados Unidos en Bagdad sin causar víctimas.

Como represalia, Washington bombardeó posiciones de milicias chiíes proiraníes ubicadas en el este de Siria, a las que hace responsables de estos ataques en Irak.