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Desde tomar capturas de pantalla hasta mantener una videollamada durante toda la jornada laboral, los jefes están utilizando la tecnología para comprobar que sus trabajadores cumplen con sus obligaciones. Sin embargo, hay algunas prácticas... menos éticas.

El home office se ha convertido en una opción para que las empresas no pierdan productividad y los empleados no sean despedidos debido a la cuarentena. Sin embargo, este sistema tiene dificultades de implementación y las mayores son cómo comunicarse con el equipo y cómo mantener la productividad.

Para solucionarlas, las empresas están adquiriendo software de vigilancia para asegurarse de que sus empleados están trabajando, aunque eso pudiera violar su privacidad. La línea es muy delgada y ha generado debate sobre hasta dónde pueden llegar estos sistemas.

“Debido a la situación actual, con millones de personas trabajando ahora desde casa, mucha gente podría estar usando dispositivos de trabajo para uso personal, para acceder a correos electrónicos o a internet”, explicó Tom Neil, asesor principal del Servicio de Asesoramiento, Conciliación y Arbitraje (Acas) en Reino Unido.

Axos Financial Inc.es una de las empresas que anunció sus medidas de vigilancia a sus empleados, pues argumentaron han visto a individuos tomar ventaja de este nuevo sistema más flexible, según informó Bloomberg.

Gregory Frost,  portavoz de la compañía, afirmó que “el monitoreo mejorado que implementamos garantizará que los miembros de nuestra fuerza laboral que trabajan desde casa continúen” cumpliendo los estándares de calidad y productividad esperados.

Legalmente, los empleadores pueden utilizar estas herramientas, siempre y cuando informen a los trabajadores cómo los están monitoreando. 

Existen varias maneras: desde mantener una videollamada permanente durante las horas laborales, acceder al historial de la computadora, medir de cuánto se pasa en internet o en programas como Word o Excel, tomar capturas de pantalla periódicas o incluso fotografiar a los empleados con la cámara del dispositivo. 

InterGuard, por ejemplo, notifica a los jefes si hay comportamientos preocupantes, como imprimir una lista confidencial de clientes y un currículum. “No es por falta de confianza, es porque sería imprudente no hacerlo”, afirmó Brad Miller, desarrollador del software.

InterGuard, Time Doctor, Teramind, VeriClock, innerActiv, ActivTrak y Hubstaff son algunos de los software de vigilancia más solicitados. Aún antes de la contingencia, compañías en todo el mundo ya utilizaban este sistema, como Nestlé, Raytheon y la cadena de hoteles Hyatt.

¿Hasta dónde llegarán estas medidas? ¿Incluirán también a los jefes? Aún no se puede saber, pero el debate sobre la privacidad continuará y los límites de qué es una actividad laboral y qué no está permitido requerirán definirse adecuadamente por cada empresa, señaló Tom Neil.