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El uso de aditivos para que la gasolina rinda más, es otro factor que ha impactado en la reducción de quejas a gasolineras

Ciudad de México. Las denuncias de consumidores contra gasolineras ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) por la venta de litros incompletos u otros abusos se han reducido en un 20 por ciento en lo que va de este año y con las modificaciones a la ley que reforzaron las atribuciones de la dependencia dejaron de presentarse casos de estaciones de servicio que se negaran a las verificaciones, aseguró el subprocurador de verificación de la dependencia Raymundo Rodríguez.

Consideró que la liberación del precio de gasolina y la incursión de nuevas empresas extranjeras en el mercado redujeron las denuncias porque éstas últimas incorporan un aditivo al combustible que provocan que rinda más.

“Absolutamente todas las empresas extranjeras tienen tecnología y aunque sigan comprando la gasolina a Pemex o traigan su combustible de otro país, les ponen su tecnología, un aditivo, y con eso da como resultado inmediato un mayor rendimiento”, indicó. Aún así dijo que también han recibido denuncias de consumidores contra las nuevas empresas pero no precisó el número.

El funcionario destacó que menos de un 2 por ciento de las denuncias que recibe la Profeco en este sector son porque los consumidores detectan que se les venden menos litros o cantidad de gasolina de la que les cobran las gasolineras.

Incluso sentenció que en las verificaciones de la Profeco no se ha encontrado “un solo caso donde haya alteramiento a una bomba de gasolina para que dé menos que un litro. Eso es un delito que le cuesta la concesión al empresario y va a la cárcel”. De cualquier manera, dijo que la Profeco no bajó su meta anual de revisar 7 mil gasolineras de las 11 mil 600 que operan en el país.

En cambio, “más del 70 por ciento de las anomalías en gasolineras que detectamos en nuestras verificaciones se refieren a la prueba de repetibilidad, la cual sólo se hace en México, dicho por los empresarios, y que ahora que se está revisando la norma oficial mexicana (NOM) de gasolina estamos solicitando que se elimine porque no trae un beneficio directo al consumidor”, según el funcionario.

La prueba de repetibilidad que aplica la Profeco, indicó, consiste en que se ponen jarras para llenarlas en automático con la manguera de gasolina por determinado tiempo y todas deben contener la misma cantidad, pero señaló que es normal que con el tiempo y uso la bomba se descalibre “pero eso no es intencional, es por el uso”.

En cuanto a los operativos, Rodríguez aseguró que además de que las gasolineras cuentan con cámaras de seguridad, desde finales del año pasado los verificadores el personal de la Profeco filman los operativos que realiza y fotografían las irregularidades que detecta en los equipos, para evitar que se les acuse de extorsión o clausuras arbitrarias, así como para protección propia y de los dueños de las gasolineras quienes usualmente nunca están presentes, sino sólo sus empleados. Además la ley les permite solicitar el apoyo de la policía local para realizar las verificaciones, en caso de que los empleados se opongan a las mismas, pero insistió que eso no ha ocurrido en 2018.

Consideró que también el contacto y reuniones permanentes que la Profeco ha mantenido con las nuevas empresas del sector ha servido para reducir el número de denuncias al informarles sobre las normas y leyes que deben cumplir para evitar que sean sancionados y sobre las 21 pruebas distintas que la Profeco aplica en cada verificación, entre ellas la de repetibilidad.