Joe Biden, presidente electo de los Estados Unidos | Foto: AP
Pretende agilizar las inoculaciones al hacer que el gobierno federal distribuya más vacunas y asuma un papel más firme para garantizar que se apliquen

WASHINGTON.- El presidente electo Joe Biden va a distribuir rápidamente la mayoría de las dosis disponibles de la vacuna del coronavirus para proteger a más personas, anunció su oficina el viernes, en un cambio con respecto a la política de Donald Trump.

“El presidente electo considera que debemos acelerar la distribución de la vacuna al tiempo que continuamos garantizando que los estadounidenses que la necesitan más la reciban lo antes posible”, dijo el portavoz T.J. Ducklo en una declaración. Biden “está a favor de distribuir inmediatamente las dosis disponibles y cree que el gobierno debería dejar de retener la provisión de vacunas de forma que podamos proveer más inyecciones a los estadounidenses ahora”.

El plan de Biden no es acerca de recortar a la mitad las vacunas que requieren dos dosis, una estrategia que los principales científicos gubernamentales no recomiendan. En lugar de ello, aceleraría el envío de las primeras dosis y utilizaría la influencia del poder gubernamental para proporcionar las segundas de manera oportuna.

El gobierno de Trump ha estado reteniendo millones de dosis de la vacuna para garantizar que las personas inoculadas ahora puedan recibir la segunda inyección, lo que provee máxima protección contra el COVID-19. Es considerado un enfoque prudente, ya que tanto la vacuna de Pfizer-BioNTech como la de Moderna requieren una segunda aplicación tres semanas después de la primera.

El secretario de Salud y Servicios Humanos, Alex Azar, cuestionó el plan de Biden, declarando el viernes en un foro en un hospital que “estamos llevando al sistema hasta un punto en el que yo como secretario creo que es ética y legalmente apropiado".

Pero un reciente análisis científico en la revista Annals of Internal Medicine estimó que un enfoque “flexible” relativamente análogo a lo que Biden está mencionando podría evitar de 23% a 29% de casos adicionales de COVID-19 cuando se le compara con la estrategia “fija” que el gobierno de Trump está siguiendo. Eso asumiendo que haya un suministro constante de la vacuna.

La campaña de inmunización en Estados Unidos ha tenido un arranque lento. De los 21,4 millones de dosis distribuidas, aproximadamente 5,9 millones han sido administradas — apenas un poco por debajo del 28% —, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Biden ya ha expresado su descontento con la situación.

“Creo que la forma en que está siendo realizado ahora ha sido muy, muy triste”, manifestó en su conferencia de prensa el viernes.

El plan “Operación Velocidad Warp” del gobierno de Trump ha entregado vacunas a los estados, señaló el presidente electo, “pero no hizo que pasaran de esos frascos a los brazos de la gente”, continuó. “Y por lo tanto es una preocupación logística gigantesca el cómo logramos eso”.

Biden dice que pretende agilizar las inoculaciones al hacer que el gobierno federal distribuya más vacunas y asuma un papel más firme para garantizar que se apliquen.